Lo que está haciendo Lionel Messi en la MLS no es normal; es un abuso de poder deportivo. El pasado fin de semana, el Empower Field de Denver no fue un estadio, fue el jardín privado de un hombre que, a sus 38 años, sigue jugando como si tuviera 20. Ante una multitud histórica de más de 75,000 espectadores, la “Pulga” se despachó con un doblete que no solo le dio la victoria al Inter Miami (3-2), sino que le otorgó el premio al Mejor Jugador de la Jornada 8.

El “Terror” de los récords: Adiós a Jeff Cunningham

Con este galardón, Messi alcanzó su decimocuarta distinción como el mejor de la semana desde que llegó al “Imperio”. Con esto, borró del mapa a Jeff Cunningham y empató en la segunda posición histórica de la liga. Pero ojo, que la polémica está servida: ya solo le faltan cinco para alcanzar los 19 de Landon Donovan, el “Capitán América”. Al ritmo que lleva el argentino, ese récord tiene los días contados.

Lo de Messi con las Garzas es una locura estadística: 85 goles y 44 asistencias en solo 97 partidos. ¡Usted leyó bien! Casi una participación de gol por encuentro en una liga que muchos decían que venía a “retirarse”.

El factor “Clutch”: Un zurdazo para callar bocas

Cuando el partido contra los Colorado Rapids quemaba y el empate parecía sellado, Messi sacó el látigo. Un zurdazo sobre la hora que dejó a los locales con el grito en la boca y a los fanáticos dominicanos —que seguimos cada paso del 10— saltando del sofá.

La agenda del Inter Miami no da tregua. Este miércoles 22 de abril visitan al Real Salt Lake y el sábado vuelven a casa contra New England. La pregunta que se hacen todos en las redes es: ¿Hay algún equipo en la MLS capaz de frenar a un Messi motivado? Por ahora, la respuesta es un rotundo no.

Preparen el control remoto, porque mientras Messi esté en cancha, el espectáculo está garantizado. ¡Sigue la “Messimanía” más viva que nunca!