La alegría de Lamine Yamal por la histórica clasificación de la Selección de España a la gran final del Mundial 2026 se vio empañada por la delincuencia. La madrugada de este miércoles, apenas unas horas después de que la Roja venciera por 2-0 a Francia en las semifinales de la cita norteamericana, la vivienda del futbolista del Barcelona sufrió un intento de robo.

Los hechos ocurrieron en el municipio de Esplugues de Llobregat, en la periferia de la capital catalana. Según adelantó el diario La Vanguardia, un par de individuos que vestían pasamontañas lograron trepar el muro perimetral de la propiedad. No obstante, el plan de los asaltantes se frustró de inmediato al ser sorprendidos de manera flagrante por el personal de seguridad privada de la residencia, lo que provocó que escaparan rápidamente del lugar a pie.

Un portavoz de los Mossos d’Esquadra (la policía autonómica de Cataluña) confirmó a la agencia AFP que existió una “tentativa de robo” en un domicilio de dicha localidad, aunque evitaron revelar oficialmente la identidad del dueño por motivos de privacidad. La policía se encuentra investigando los hechos, además de otro robo con fuerza que sí se consumó en una vivienda cercana esa misma noche.

Una propiedad con historia y un blanco frecuente

La casa donde reside actualmente el extremo de 19 años es sumamente conocida en el entorno barcelonés, ya que perteneció originalmente a la cantante colombiana Shakira y al exfutbolista Gerard Piqué durante los años que compartieron como pareja en la Ciudad Condal.

Este lamentable episodio vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las estrellas del fútbol europeo, quienes se han convertido en blancos habituales de bandas organizadas aprovechando los momentos en que se encuentran disputando compromisos internacionales. En los últimos años, figuras del balompié español de la talla de Karim Benzema, Rodrygo Goes y Dani Carvajal también han sufrido asaltos o intentos de robo en sus respectivas propiedades.

Afortunadamente, el incidente no pasó de un susto mayúsculo gracias a la rápida respuesta de los guardias, permitiendo que Lamine Yamal —quien fue clave en el triunfo ante Francia al provocar el penal que abrió el marcador— pueda mantener el foco en la final de la Copa del Mundo en Atlanta.