El Jagiellonia Białystok polaco afronta uno de los partidos más importantes de su historia este jueves, cuando visite al Real Betis en el Estadio Benito Villamarín por la ida de los cuartos de final de la UEFA Conference League. Pero lejos de mostrar un perfil bajo o intimidación ante el escenario, su entrenador, Adrian Siemieniec, y su capitán, el español Jesús Imaz, enviaron un mensaje claro: el equipo está listo para competir con ambición y sin complejos.
Adrian Siemieniec, con los pies en la tierra y la ambición intacta
A sus 33 años, Adrian Siemieniec vive el reto más importante de su corta carrera como entrenador. Dirigir a un equipo debutante en Europa que ha alcanzado los cuartos de final no es poca cosa. Pero el técnico del Jagiellonia dejó en claro que no se conforma con haber llegado hasta aquí.
“Cuando suene el pitido inicial, vamos a darnos cuenta verdaderamente de dónde estamos y qué clase de partido estamos por jugar”, señaló con serenidad, pero sin ocultar la emoción por el desafío que representa enfrentar al Real Betis en su casa.
El joven entrenador fue enfático al recalcar que su equipo no es un invitado casual: “No estamos aquí por accidente. Esto es algo muy grande para nosotros y queremos vivirlo con plenitud. Pero esa felicidad debe traducirse en el campo”.
“No venimos a admirar a Isco, venimos a quitarle el balón”
Más allá del respeto que mostró hacia el conjunto andaluz, Siemieniec dejó una frase que refleja el espíritu combativo de su equipo: “No vamos a dejarnos llevar por la fascinación del momento. Venimos a ganar, no a admirar a Isco”.
Consciente del talento del mediapunta malagueño, el técnico reconoció su influencia, pero insistió en que la clave estará en neutralizarlo: “Nuestros jugadores deben quitarle el balón para poder construir juego. Si no lo hacemos, será muy difícil competir”.
Además, dejó una advertencia que sonó a declaración de intenciones: “No estamos aquí solo para disfrutar. Lo haremos, claro, pero no vamos a regalarle al Betis la victoria. En el fútbol ocurren cosas difíciles de explicar, y estamos aquí para que este partido se recuerde positivamente”.
Jesús Imaz: “El Betis es ‘top’, pero mañana juega el Jagiellonia”
Desde la perspectiva del vestuario, fue Jesús Imaz quien tomó la palabra. El delantero español de 34 años, segundo máximo goleador extranjero en la historia de la liga polaca, será uno de los focos del ataque polaco en el Benito Villamarín. Con 14 goles en la liga y 4 en la Conference esta temporada, Imaz es más que un símbolo: es una amenaza real.
“El Betis es un rival de nivel top. Está en muy buena forma, lo sabemos. Pero mañana juega el Jagiellonia, y van a tener que cuidarse de nosotros”, lanzó con seguridad.
El exjugador de Lleida, Llagostera, UCAM Murcia y Cádiz, que regresará a jugar en suelo español después de ocho años, explicó que lo más importante para su equipo será mantener el enfoque en su propio juego: “He dicho a mis compañeros que no se obsesionen con cómo jugará el Betis. Tenemos que pensar en nuestra manera de jugar. Es la única forma de competir”.
Ilusión sin miedo: el espíritu del Jagiellonia
La visita a un estadio imponente como el Benito Villamarín no amedrenta al equipo polaco. Imaz lo dejó claro con una frase que resume la mentalidad del vestuario: “Estoy emocionado porque mañana el Betis tendrá que preocuparse por nosotros”.
En un torneo que ha sido terreno fértil para las sorpresas, el Jagiellonia no se siente menos que nadie. Ya eliminó al Círculo de Brujas y al TSC serbio, y ahora se prepara para un nuevo desafío, el más difícil hasta ahora. Pero con convicción, organización y un grupo que ha demostrado carácter, los polacos quieren seguir escribiendo historia.
Una cita con el destino
Para Jagiellonia, el duelo ante el Betis representa mucho más que un partido: es la validación de un proyecto ambicioso y una oportunidad única de dejar huella en Europa. Lejos de la etiqueta de cenicienta, el equipo de Siemieniec pisa suelo sevillano con la determinación de competir, de incomodar, y de ilusionarse con lo impensado.
El Betis es favorito, pero el rival que tendrá enfrente está preparado para todo. Porque como bien dijo su técnico, en el fútbol también ocurren cosas difíciles de explicar.