El choque de semifinales entre Argentina e Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta no es un partido más; es la reedición de una de las rivalidades más pasionales y literarias del fútbol mundial. Para analizar este clásico, el diario AS conversó con Jorge Valdano, testigo directo y protagonista de aquella legendaria tarde de 1986 en el Estadio Azteca de México, donde Diego Armando Maradona se convirtió en mito inmortal.

A diferencia del tenso ambiente de hace 40 años, Valdano marca una distancia saludable con el presente: “Nuestra Argentina jugó contra una herida abierta (por la Guerra de las Malvinas de 1982); ahora estos futbolistas juegan contra la memoria. Aquel partido explicaba un país; ahora el partido se explica desde lo futbolístico”, reflexiona el exfutbolista y analista.

La pícara confesión y la “improvisación” de las camisetas

El duelo de 1986 dejó grabadas a fuego dos jugadas contrapuestas que definen el ADN del fútbol argentino: la astucia y el virtuosismo. Sobre la célebre “Mano de Dios”, Valdano reveló un magnífico detalle de lo que ocurrió dentro del terreno de juego justo después de que la pelota tocara la red:

“Le pregunté dentro de la cancha si el gol había sido con la mano. Su respuesta fue puramente Maradona: ‘Luego al final te lo digo’, recuerda entre risas.

Poco después llegaría el “Gol del Siglo”, una obra de arte que opacó por completo el arcaico sistema inglés. Valdano también desmitificó una de las anécdotas más famosas de la concentración albiceleste, cuando el técnico Carlos Bilardo mandó a comprar camisetas de emergencia a Ciudad de México porque las oficiales no transpiraban: “Se cuenta como si fuera una genialidad, pero lo cierto es que a 24 horas del partido no teníamos con qué jugar. No era para ser elogiado, pero se convirtió en algo grande por la leyenda del partido”.

El fútbol moderno frente al genio de Messi y la “escopeta” inglesa

Al evaluar la semifinal del Mundial 2026, Valdano apunta que el deporte ha cambiado drásticamente. De la libertad de los ochenta se ha pasado al “sobreanálisis” de entrenadores como Thomas Tuchel, a quien define como “demasiado entrenador hasta para un entrenador”. Sin embargo, el exdelantero asegura que hay un factor que ningún laboratorio táctico puede contener: Lionel Messi.

“El análisis mide al detalle lo que va a hacer el adversario. Pero con Messi no pueden. No, con él no pueden. Le basta muchas veces con caminar sobre el césped”, afirma fascinado sobre el rendimiento del capitán argentino, asegurando que Maradona habría reconocido y aplaudido su largo reinado en el balompié.

Para el choque en Atlanta, Valdano vaticina una batalla muy física y sufrida, donde ninguno de los dos equipos llega en un estado de forma perfecto tras superar agónicas prórrogas. La diferencia clave, según su óptica, es que Inglaterra cuenta con una “escopeta de dos caños” gracias a la irrupción goleadora de Jude Bellingham junto a Harry Kane, mientras que Argentina ha dependido en exceso de Messi, esperando que las semifinales despierten el olfato goleador de Julián Álvarez y Lautaro Martínez para equilibrar la balanza hacia la gran final.