El Real Mallorca respira con esperanza. La figura ofensiva más determinante del equipo, Vedat Muriqi, atraviesa una fase clave en su proceso de recuperación tras la lesión que lo apartó de las canchas hace algunas semanas. Aunque los pronósticos iniciales apuntaban a una baja de al menos un mes, el goleador kosovar ya trabaja sobre el césped con entrenamientos individualizados, dejando abierta la posibilidad de un regreso anticipado. Su evolución, sin duda, representa una noticia alentadora para el técnico Jagoba Arrasate y para una afición que sueña con ver nuevamente a su número 7 liderando la ofensiva bermellona.

Muriqi, el gran referente ofensivo de los baleares

La ausencia de Muriqi ha sido un golpe sensible para el Mallorca, no solo por lo que representa como jugador, sino por su peso en el sistema ofensivo del equipo. En lo que va de la temporada, el delantero de 30 años suma siete goles y dos asistencias, siendo el máximo artillero del conjunto insular y una amenaza constante en el área rival. Su potencia física, capacidad de retención de balón y eficacia frente al arco lo han convertido en pieza clave desde su llegada.

A pesar de las dificultades físicas, el atacante kosovar no ha perdido de vista su regreso. El club compartió recientemente imágenes de Muriqi entrenando de manera individual en las instalaciones del equipo, una señal clara de que su rehabilitación progresa mejor de lo esperado.

Una lesión que encendió las alarmas

Muriqi sufrió una lesión en el isquiotibial de su pierna izquierda, una dolencia muscular que ya lo había aquejado a comienzos de la temporada. Esta vez, la preocupación se instaló rápidamente en el entorno del club, dado el historial reciente del futbolista con ese tipo de molestias. Inicialmente, se estimó un período de baja superior a las tres semanas, lo que lo habría descartado para los compromisos cruciales del tramo final del campeonato.

Sin embargo, el delantero ya ha comenzado a trabajar con botas sobre el césped, lo que marca una etapa avanzada de su recuperación. El cuerpo técnico y el equipo médico siguen de cerca su evolución, con la esperanza de que pueda estar disponible antes del cierre de abril.

El Mallorca recupera impulso en la tabla

La reaparición de Muriqi podría coincidir con el buen momento anímico del equipo. El pasado sábado, el Mallorca logró un triunfo de prestigio ante la Real Sociedad en el Reale Arena (1-2), cortando una racha de resultados irregulares y mostrando una versión sólida, tanto en defensa como en ataque.

Con esa victoria, el conjunto dirigido por Jagoba Arrasate se ubicó en la octava posición de LaLiga EA Sports, quedando a solo cinco unidades del Real Betis, sexto clasificado y último equipo en zona de competiciones europeas. Una diferencia que mantiene vivo el objetivo continental para los bermellones, quienes han logrado reponerse tras un inicio de año complicado.

El próximo desafío: una nueva ‘final’ en Son Moix

El calendario no da tregua y el Leganés será el siguiente rival en el horizonte mallorquín. El duelo del sábado en Son Moix será otra prueba de fuego para un equipo que ha comenzado a recuperar confianza y regularidad. Aunque Muriqi aún no estaría disponible para ese encuentro, su posible regreso a corto plazo representa un aliciente anímico para el vestuario.

Junto al delantero kosovar, otros jugadores como Asano, Manu Morlanes y Robert Navarro también trabajan para recuperarse de sus respectivas lesiones, aunque ninguno ha recibido todavía el alta médica. El cuerpo técnico espera contar con ellos durante las últimas fechas de la campaña, en una recta final que promete ser apasionante.

El regreso de Vedat Muriqi se perfila como una de las grandes noticias para el Mallorca en este tramo decisivo de la temporada. Su presencia en la ofensiva no solo aporta goles, sino liderazgo y jerarquía. Con la ilusión europea aún latente, el equipo de Jagoba Arrasate necesita a su principal referente cuanto antes. Y todo indica que esa espera podría ser más corta de lo pensado. Mallorca se prepara para luchar hasta el final, y el artillero kosovar quiere estar presente en esa batalla.