Un comienzo desafiante en Brasil

Martín Anselmi, técnico argentino de 39 años, asumió el mando de Botafogo tras un paso breve y complicado por el Porto de Portugal y su salida de Cruz Azul a principios de 2025. Su llegada al club carioca se da en un contexto de alta exigencia: el fútbol brasileño es conocido por su escasa paciencia con los entrenadores, como lo experimentó recientemente Nicolás Larcamón en Cruzeiro.

Desde su arribo, Anselmi ha enfrentado dificultades: en ocho partidos oficiales, Botafogo sumó cinco derrotas y solo tres victorias, lo que generó cuestionamientos en la prensa y la hinchada. El futuro del entrenador dependerá en gran medida de los resultados tanto en el campeonato estadual como en la Copa Libertadores, donde el club debe superar el repechaje para acceder a la fase de grupos.

Innovación en la preparación: balones de voleibol

En la previa al debut por la Copa Libertadores, Anselmi sorprendió al realizar sesiones de entrenamiento utilizando balones de voleibol. Esta metodología, poco habitual en el fútbol profesional, busca mejorar la coordinación, la precisión en los pases y la reacción de los jugadores bajo condiciones atípicas. Si bien no se difundieron detalles técnicos sobre los ejercicios, la apuesta por la innovación se da en un momento clave para el equipo.

Un rival y una altura que preocupan

Botafogo enfrentará en la segunda ronda del repechaje a Nacional Potosí, de Bolivia. El partido de ida se jugará en la ciudad de Potosí, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, una de las altitudes más extremas del fútbol sudamericano. Las condiciones geográficas representan un desafío físico considerable para los equipos visitantes y suelen influir en el desarrollo del juego.