La lesión de Exequiel Zeballos no solo representa un golpe deportivo para Boca, sino también un punto de inflexión en la conformación del equipo. La ausencia del Changuito deja un hueco difícil de reemplazar por sus características individuales, pero al mismo tiempo reactiva nombres que parecían haber quedado en segundo plano.

En ese escenario, Kevin Zenón vuelve a meterse en la discusión. El volante ofensivo, que había perdido continuidad en las últimas fechas, aparece ahora como una de las principales cartas para reorganizar el frente de ataque. Su versatilidad, buen pie y capacidad para asociarse lo convierten en una opción atractiva para un Boca que necesita soluciones inmediatas.

La idea que se analiza puertas adentro es aprovechar su perfil para mantener el equilibrio del equipo, ya sea sosteniendo el esquema habitual o adaptándolo a un dibujo más flexible. Zenón puede recostarse sobre la banda, pero también participar por dentro, algo que seduce al cuerpo técnico en este contexto de bajas.

Más allá de que la decisión final se tomará tras las prácticas, el panorama es claro: la lesión de Zeballos reconfigura el mapa ofensivo y Zenón tiene ante sí una oportunidad clave para volver a ser protagonista. En un Boca que busca respuestas, el momento puede ser ahora o nunca.