El trono imprevisto tras los tropiezos de Francia y España le heredó a Argentina un terrible maleficio histórico en el Mundial 2026. Analizamos la histórica maldición del Ranking FIFA que recae sobre la Argentina de Scaloni cuando asumió el número 1 antes del Mundial 2026.
El liderato del ordenamiento ecuménico parecía tener un dueño claro en el Viejo Continente tras los balances del mes de marzo. La Selección de Francia se perfilaba para encarar la cita norteamericana en la cúspide del listado de la FIFA, custodiada de cerca por una España que marchaba con paso firme. Sin embargo, la fisonomía de las pizarras internacionales dio un vuelco paranormal en los encuentros de preparación previos al silbatazo inicial.
Un inesperado empate de España ante Irak y la aparatosa derrota de los galos frente a Costa de Marfil terminaron por descabezar el liderato europeo. Con esta carambola de resultados, la Argentina de Lionel Scaloni regresó de forma oficial al puesto número 1 del mundo, un sitial de honor que no ocupaba desde septiembre de 2025, cuando vio interrumpido un reinado absoluto que había sostenido con mano de hierro durante dos años y medio.
Cronología de una maldición: Ocho ediciones de chascos para el líder
Lejos de representar un motivo de carnaval para la directiva y los hinchas del patio, el estatus de líder activa las alarmas de los analistas más minuciosos. La historia de los Mundiales dictamina un veredicto escalofriante: desde la fundación del ranking oficial el 31 de diciembre de 1992, la selección que acude con el cartel de número uno siempre se marcha con las manos vacías.
El desglose histórico del siglo XXI y el pasado reciente de la FIFA detalla la fisonomía de esta maldición:
- Qatar 2022: Brasil compareció en la cima de las apuestas; la gloria y el parqué de los festejos le pertenecieron a Argentina, que llegó como tercera.
- Rusia 2018: Alemania ostentaba los galones de la primera casilla; Francia asestó el golpe al campeonato desde el séptimo escaño.
- Brasil 2014: España defendía la corona disparada en el número uno y colapsó en la fase de grupos; Alemania (2ª) se adjudicó el metal dorado.
- Sudáfrica 2010: El Scratch de Brasil figuraba en la cúspide financiera y deportiva; el gato al agua se lo llevó La Roja (2ª) de Vicente del Bosque.
- Alemania 2006 / Corea-Japón 2002: En tierras germanas, Italia dio la campanada histórica desde la lejana posición 13, mientras Brasil masticaba el chasco. Cuatro años antes, la propia Canarinha rompió los pronósticos ganando desde la segunda plaza, mientras la Francia de Zidane (1ª) caía sin opciones en los primeros bloques.
- El siglo pasado (1998 y 1994): En Francia 98, los anfitriones se coronaron marchando en la casilla 18, triturando en la gran final a una Brasil que comandaba el planeta. En Estados Unidos 94, Alemania lideraba el recién estrenado listado y vio celebrar a los sudamericanos.
¿Podrá la Scaloneta quebrar las leyes de la historia?
Con este balance sobre la mesa, la fisonomía del favoritismo se transforma en una pesada carga logística y mental para el vestuario argentino. El plantel comandado por Lionel Messi tendrá que apelar a toda su resiliencia táctica y fisonomía defensiva en este 2026 para demostrar si son capaces de quebrar un maleficio de ocho ediciones consecutivas de frustraciones. Las Grandes Ligas del fútbol ya están rodando en los estadios de la Concacaf; la Albiceleste ya sabe lo que es ganarle al algoritmo, pero ahora deberá batir a los fantasmas de su propio estatus reglamentario.