El duelo de semifinales en Atlanta rompe una larguísima sequía sin enfrentamientos entre ambas potencias y marca, de manera increíble, el primer partido en la carrera de Lionel Messi contra los Tres Leones con la selección absoluta.
El choque de semifinales del Mundial 2026 no solo define al último finalista del torneo, sino que pone fin a una de las ausencias más prolongadas y curiosas del fútbol de élite. Argentina e Inglaterra no se enfrentan en ninguna categoría de selección absoluta desde hace 21 años. El partido de este miércoles en Atlanta será, además, una noche de “primeras veces” para Lionel Messi, quien a sus 39 años jamás ha cruzado caminos con la camiseta británica defendiendo a la Albiceleste.
Para encontrar el último antecedente hay que viajar en el tiempo hasta el 12 de noviembre de 2005, en un vibrante partido amistoso disputado en Ginebra, Suiza. Aquella noche, la Argentina dirigida por José Pékerman terminó cayendo de forma agónica por 3-2 ante los Tres Leones en un cierre de partido que rozó lo cinematográfico.
Un clásico de ida y vuelta en Suiza
El encuentro de 2005 estuvo repleto de figuras históricas de la época dorada de ambos países y ofreció un espectáculo a la altura de la rivalidad:
El inicio albiceleste: Argentina pegó primero gracias a una gran combinación entre Carlos Tévez y Maxi Rodríguez, que terminó asistiendo a Hernán Crespo (entonces delantero del Chelsea) para el 1-0 parcial.
La respuesta inglesa: Antes del descanso, David Beckham armó una jugada que la joven estrella Wayne Rooney mandó al fondo de las redes para decretar el empate.
La pizarra de Pékerman: En la segunda mitad, Juan Román Riquelme frotó la lámpara en un tiro libre y ejecutó una jugada de laboratorio para que el defensor Walter Samuel —hoy curiosamente asistente técnico de Lionel Scaloni en el banco argentino— pusiera el 2-1 que parecía definitivo.
Sin embargo, el destino le tenía preparada una mala pasada a la Albiceleste. A los 87 minutos, el histórico “Niño Malo” Michael Owen apareció con un testarazo implacable para poner el empate y, ya en el tiempo de descuento, repitió la dosis por la vía aérea tras un centro de Rooney para firmar el 3-2 definitivo a favor de Inglaterra.
La insólita razón por la que Messi no jugó
Lo más llamativo de aquel compromiso de 2005 es que Lionel Messi ya formaba parte de esa convocatoria de la Selección Argentina. Con apenas 18 años, el rosarino vio todo el partido desde la tribuna debido a una sanción: arrastraba una fecha de suspensión por la recordada e insólita tarjeta roja que recibió a los pocos segundos de haber debutado con la mayor en un amistoso contra Hungría meses antes.
Por esa jugada del destino, el debut de Messi ante los ingleses se congeló durante más de dos décadas. En la víspera del partido de Atlanta, el propio capitán argentino reconoció el misticismo que envuelve a esta semifinal:
“Es un partido especial. Porque es mi primera vez. Jugué contra todos menos contra Inglaterra. Y es especial porque es una selección grande y siempre es lindo jugar contra selecciones así“.
Tras 21 años de espera y con una final de Copa del Mundo en juego, la mesa está servida para que la historia sume un nuevo y definitivo capítulo a esta legendaria rivalidad.