Las remontadas tocan la fibra más íntima y pasional del fanático del fútbol, el milagro que firmaron Messi y compañía en Atlanta ya se sienta de forma legítima en la mesa de los regresos más legendarios de todos los tiempos. El cable repasa las planillas más memorables de la historia del certamen de la FIFA, desde la mítica y abultada reacción de Austria en 1954 hasta el “Milagro de Berna”.

El ADN del sufrimiento: Un boleto a la inmortalidad

El fútbol posee una mística perimetral que ninguna planilla de datos analíticos puede predecir por completo. Cuando un bando parece desahuciado en el rectángulo verde, el orgullo y el pundonor táctico suelen torcer el destino en las pizarras de juego. La gesta completada por la Selección de Argentina en los octavos de final del Mundial 2026, levantando de forma heroica un 0-2 adverso frente a Egipto a falta de solo 11 minutos, no solo salvó el legado de Lionel Messi en el torneo norteamericano; ha sido catalogada formalmente por los peritos deportivos como una de las cinco remontadas más épicas y espectaculares en la bitácora de toda la historia de la Copa del Mundo de la FIFA.

A propósito de este sismo emocional que acapara los titulares del planeta, desglosamos las planillas del ranking definitivo de los regresos más memorables que ha parido el deporte rey:

El Ranking de los regresos más grandes de la Copa del Mundo

5. Bélgica 3-2 Japón (Rusia 2018)

Un choque de alta escuela en los octavos de final. El búnker nipón tenía contra las cuerdas a la generación dorada de los “Diablos Rojos” con un sorpresivo 2-0 en el complemento. Sin embargo, los europeos ajustaron las pizarras perimetrales y, en el último suspiro de la noche (minuto 95), Nacer Chadli culminó un contragolpe quirúrgico de antología para sellar el boleto belga a la siguiente aduana.

4. Argentina 3-2 Egipto (Norteamérica 2026)

La locura más reciente del certamen contemporáneo. En el Mercedes-Benz Stadium, el campeón defensor caía 2-0, arrastrando la frustración de un penal errado por Lionel Messi. Cuando los modelos de inteligencia artificial daban por muerto al combinado de Scaloni, el “10” tomó la manija del bando tricolor: un centro suyo propició el testarazo de Cristian “Cuti” Romero, el propio Leo clavó el empate con un violento zurdazo y Enzo Fernández desató el delirio colectivo en el tiempo de descuento (90+2) para meter a los sudamericanos en los cuartos de final.

3. Alemania Occidental 3-2 Hungría (Suiza 1954)

Inmortalizado para siempre en las planillas doradas como el “Milagro de Berna”. La poderosa e imbatible selección húngara de Ferenc Puskás ganaba por boliche 2-0 en apenas ocho minutos de la Gran Final. Desafiando la lógica, el cuadro teutón reaccionó de la mano de Max Morlock y un doblete de Helmut Rahn para arrebatarle la corona del mundo a los magiares en suelo helvético.

2. Portugal 5-3 Corea del Norte (Inglaterra 1966)

Un partido de fisonomía volcánica en los cuartos de final. El combinado asiático ganaba de forma estrepitosa 3-0 en el amanecer del compromiso. Fue entonces cuando emergió la deidad perimetral de Eusébio, la “Pantera Negra”, quien firmó una actuación de leyenda al perforar las redes rivales en cuatro ocasiones consecutivas para guiar el triunfo luso, amarrando a la postre el tercer lugar del torneo.

1. Austria 7-5 Suiza (Suiza 1954)

Por volumen contable y locura en las planillas de ataque, este choque de cuartos de final permanece inalcanzable en la cúspide. Los anfitriones suizos se adelantaron 3-0 en solo 20 minutos de acción. Lo que aconteció después fue un auténtico delirio: los austriacos respondieron martillando cinco goles sucesivos en apenas un cuarto de hora, sentenciando el partido con mayor cantidad de goles en los anales del torneo de la FIFA.

Rumbo a los cuartos de final con el orgullo en alto

La inclusión de este capítulo de 2026 en el olimpo de los mundiales sazona de forma extraordinaria la previa de los cuartos de final, donde la Argentina se medirá en Kansas City ante la Selección de Suiza comandada por Rubén Vargas, escuadra que precisamente viene de eliminar a Colombia y buscará evitar que el “Plátano Power” emocional de los sudamericanos siga haciendo estragos en las pizarras.

Mientras el mercado de fichajes de la Euroliga celebra el millonario acuerdo de Jean Montero en Atenas y las pistas del patio se alistan para ver brillar a Aumí Guerra en los Juegos Centroamericanos, el Mundial de Fútbol demuestra que la historia se escribe con letras de sudor y lágrimas, y que el equipo de Messi ya se ha ganado un asiento reservado en el club de los milagros eternos.