La cuenta regresiva para el pitazo inicial de la Copa del Mundo 2026 mantiene en vilo al planeta fútbol, y en España la atmósfera se ha teñido de un misticismo muy particular. Mientras el estratega Luis de la Fuente ultima los detalles logísticos para encarar el debut del 15 de junio ante la selección de Cabo Verde, las redacciones deportivas locales han encendido la euforia de la fanaticada al desglosar una extensa e impactante lista de paralelismos y “profecías” que vinculan directamente a esta edición norteamericana con la mítica gesta de Sudáfrica 2010, año en que “La Roja” bordó su primera estrella en el pecho.

Desde factores del sorteo oficial hasta componentes de la cultura pop y la dirección técnica, los datos duros invitan al optimismo a los defensores del lema “elijo creer”.

El Grupo H y los protagonistas en el banquillo

El primer paralelismo de peso se originó en las tómbolas de la FIFA. Al igual que hace 16 años, la selección de España quedó emparejada en el Grupo H del torneo. Al revelarse la distribución, leyendas del fútbol ibérico como el exportero Iker Casillas manifestaron abiertamente que el dato aporta una dosis extra de confianza para validar el cartel de favoritos.

A esto se suma la presencia de dos viejos conocidos de aquella campaña:

La revancha de Marcelo Bielsa: En Sudáfrica 2010, España tuvo que medir fuerzas en la fase de grupos contra el orden táctico de la selección de Chile, dirigida en ese entonces por el argentino Marcelo Bielsa. En este 2026, el destino vuelve a cruzar los caminos, ya que el “Loco” asiste al torneo como seleccionador de Uruguay, abriendo la ventana a un esperado duelo estratégico.

Javier Aguirre al timón: En la edición de 2010, la selección de México estuvo bajo la dirección de Javier “El Vasco” Aguirre, quien repetirá exactamente el mismo rol de liderazgo en el banquillo azteca para este certamen conjunto.

El espejo del partido inaugural y el trono de Europa

La arquitectura del calendario de la FIFA copió a la perfección el arranque de 2010. El partido inaugural del Mundial 2026 volverá a ser disputado por las selecciones de México y Sudáfrica. La única variante radica en la localía, siendo el Estadio Azteca el encargado de albergar el choque, a diferencia del Soccer City de Johannesburgo donde se firmó aquel histórico empate 1-1.

En el plano estrictamente competitivo, el estatus continental de la delegación española guarda un reflejo idéntico:

Camino a 2010: España llegó a la Copa del Mundo ostentando la corona de vigente campeona de la Eurocopa, título obtenido en 2008 tras derrotar a Alemania con gol de Fernando Torres.

Camino a 2026: El combinado de Luis de la Fuente aterriza en América bajo la misma condición de monarca de Europa, habiendo levantado el trofeo continental tras superar en la gran final a Inglaterra gracias a la anotación de Mikel Oyarzabal.

Shakira: El amuleto infalible de la banda sonora

Si hay un elemento que ha desatado la locura mística en los foros de opinión interactivos y las plataformas de diarios como Marca, es la confirmación de la cantante colombiana Shakira como la voz del himno oficial del torneo.

La artista presentará en la inauguración el tema ‘Dai Dai’ (que se traduce del italiano como “vamos, vamos”), evocando de inmediato los recuerdos de Sudáfrica 2010, cuando su éxito global ‘Waka Waka (This Time for Africa)’ musicalizó el camino diario de la selección española hacia el campeonato del mundo. Para los más creyentes de la comunidad futbolística, la barranquillera se ha erigido en el amuleto definitivo de la suerte ibérica.

La voz de los foros: Entre la ilusión y las críticas

Como es costumbre en la era digital, la avalancha de coincidencias provocó un intenso debate en las secciones de comentarios. Mientras los fanáticos locales se aferran a detalles curiosos de los planteles —como el hecho de que la convocatoria de 2026 vuelve a integrar a ocho jugadores del FC Barcelona en la nómina, tal como sucedió en el esquema estelar de 2010—, los hinchas internacionales no tardaron en sembrar dudas.

Seguidores sudamericanos y europeos salieron al paso para contrarrestar la euforia española, colocando las fichas de favoritismo sobre el Portugal de Cristiano Ronaldo o la vigencia de Argentina. Asimismo, los analistas más severos recordaron que las profecías no juegan en el terreno de juego, trayendo a colación los recientes y discretos partidos de preparación donde España registró un deslucido empate ante la selección de Irak. Las cartas de las coincidencias están echadas sobre la mesa de redacción; ahora le toca a las piernas de los futbolistas demostrar si la historia está lista para repetirse.

Más allá de los datos científicos y las cábalas que empujan al optimismo ibérico, el verdadero termómetro de las plataformas interactivas apunta en una dirección muy distinta y con una carga de emotividad innegable: “Es el momento de Portugal”. La corriente mayoritaria en el ecosistema digital global no entiende de profecías coloniales, sino de justicia poética, volcando un respaldo ensordecedor en favor de Portugal bajo una consigna unánime: ver a Cristiano Ronaldo levantar la Copa del Mundo en su última gran función. Para millones de internautas, este torneo no le pertenece al pasado de “La Roja”, sino al destino del “Bicho”, un clamor popular que amenaza con arruinar cualquier libreto preescrito en los despachos de la FIFA.