El arranque de la Premier League 2025/26 no da respiro a Chelsea. Cuando parecía que el equipo de Enzo Maresca podía comenzar a afianzarse, el calendario trajo un nuevo golpe: una extensa lista de bajas que deja al plantel diezmado para enfrentar a Fulham este sábado en Stamford Bridge.
El entrenador sorprendió con varias exclusiones de peso: Ben Chilwell, Christopher Nkunku, Nicolas Jackson y Raheem Sterling no serán parte de la convocatoria por determinación técnica. En el caso del delantero senegalés, su situación está rodeada de rumores de salida, lo que alimenta aún más la incertidumbre en torno a su futuro inmediato.
La defensa es otra de las zonas más castigadas. Benoît Badiashile sufre una lesión en la pierna que lo marginará hasta mediados de septiembre, mientras que Levi Colwill atraviesa una situación más delicada: la rotura de ligamentos lo mantendrá fuera de las canchas hasta finales de abril de 2026, una baja que condiciona por completo la planificación de la zaga.
En la zona central, los problemas no son menores. Roméo Lavia arrastra un cuadro de estrés que lo tendrá inactivo hasta mediados de septiembre, y Cole Palmer, pieza clave en la generación de juego ofensivo, padece una lesión en la ingle que lo dejará afuera durante el mismo período. Dos ausencias que restan creatividad y equilibrio en la mitad de la cancha.
El entrenador italiano deberá rediseñar su once inicial con un margen de maniobra limitado. La profundidad del plantel será puesta a prueba frente a un Fulham que llega con la motivación de buscar su primera victoria en el campeonato. Para Chelsea, más allá del resultado, será una prueba de carácter en medio de la adversidad.