La enfermería de São Paulo está más llena que nunca y llega en un momento crítico de la temporada. De cara al partido frente a Cruzeiro por el Brasileirão, el entrenador Hernán Crespo deberá rearmar su equipo sin varias de sus principales figuras. Entre lesiones de ligamentos, dolencias musculares y suspensiones, el “Tricolor” contabiliza diez ausencias confirmadas que condicionarán el planteo táctico.
El lateral argentino Enzo Díaz (29 años) no podrá estar en Belo Horizonte debido a una suspensión. Habitual titular en el carril izquierdo, su ausencia obligará al cuerpo técnico a reacomodar la defensa.
El parte médico de São Paulo muestra varios casos de largo plazo. André Silva (28) y el juvenil Ryan Francisco (18) sufrieron rotura de ligamentos cruzados y estarán fuera por toda la temporada. A ellos se suma otro golpe durísimo: Jonathan Calleri (31), quien también se rompió los ligamentos y recién podría regresar en diciembre.
La sala de máquinas del equipo paulista está especialmente resentida. Alisson (32) se encuentra en recuperación por una lesión de cadera, con regreso previsto para mediados de septiembre. Lo mismo ocurre con Marcos Antonio (25), aquejado por un problema muscular, y con el experimentado Luiz Gustavo (38), apartado por una enfermedad que lo tendrá inactivo al menos hasta principios de mes.
A este grupo se suman las bajas de Oscar (33), con una dolencia en la espalda, y Robert Arboleda (33), afectado por una lesión en el muslo. Ambos podrían reaparecer a comienzos de septiembre.
Uno de los referentes ofensivos del plantel, Lucas Moura (33), tampoco estará disponible. El delantero sufrió una lesión en la rodilla que lo marginará hasta mediados de septiembre, dejando a Crespo sin una pieza de desequilibrio en ataque.
Con tantas bajas, São Paulo deberá apostar por jóvenes y suplentes para sostenerse competitivo frente a Cruzeiro. La falta de referentes como Calleri, Moura o Arboleda no solo golpea en lo futbolístico, sino también en el liderazgo dentro del vestuario.
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