El impacto de Erling Haaland en el Mundial 2026 está trascendiendo los límites de los terrenos de juego. Además de comandar la ofensiva de la selección de Noruega y de convertirse en un fenómeno viral de la cultura pop en las plataformas digitales, el delantero del Manchester City ha acaparado las tendencias globales de entretenimiento gracias a su entorno familiar. Esta vez, las miradas no se las llevaron sus goles, sino su hermana mayor, Gabrielle Haaland, quien ha dejado a miles de usuarios de internet con la boca abierta.
A diferencia del androide, Gabrielle decidió alejarse de los balones y los botines para centrarse en los libros de medicina, pero su complexión atlética y sus rasgos faciales delatan de inmediato su herencia nórdica. Las fotografías de la joven apoyando en cada cita mundialista desde las gradas han encendido las redes sociales en plataformas como Instagram y X (Twitter), desatando una oleada de comentarios y bromas ingeniosas de los fanáticos, quienes afirman de manera jocosa que “la hermana de Haaland se parece más a Haaland que él mismo”. El tono claro de cabello, la forma de la mandíbula y esa característica e irreverente sonrisa son prácticamente un calco genético del atacante.
El verdadero clon: la genética no miente con el abuelo
Sin embargo, entre tantas comparaciones y montajes fotográficos con su hermana, los investigadores de las redes sociales han ido un paso más allá en el árbol genealógico del goleador para encontrar al verdadero clon de la familia. Aunque las miradas se centran en Gabrielle, muchos aficionados han rescatado imágenes del abuelo de Erling, señalando que ahí es donde reside el auténtico espejo del delantero. Con una estructura ósea idéntica y los mismos rasgos duros que intimidan a los defensas de la Premier League, los fanáticos bromean con que el abuelo es exactamente igual a Erling, solo que con algunos años más encima y una contextura más robusta, demostrando que la fábrica de los Haaland viene con un molde genético indestructible que se transmite de generación en generación.
El clan familiar, completado por su hermano mayor Aastor —quien hoy se dedica al mundo de los negocios— y su padre, el exfutbolista Alf-Inge Haaland, se ha consolidado como el rostro más amigable y fiel de las tribunas en esta Copa del Mundo. Mientras el atacante noruego sigue digiriendo la locura de su debut y bromeando a través de sus filtros de Snapchat, el internet sigue divirtiéndose con una familia que, para bien o para mal, no necesita presentar identificaciones para demostrar de dónde viene.