El AS Mónaco no llega en plenitud a su debut en la Champions League 2025/26. El conjunto del Principado tendrá que afrontar el compromiso frente al Brujas este jueves 18 de septiembre con una lista de ausencias que golpea seriamente a todas sus líneas: arco, defensa, mediocampo y creación de juego.
El entrenador Adi Hütter se ve obligado a rearmar su equipo sin cinco futbolistas de jerarquía, en un grupo en el que cada punto será determinante para avanzar a los octavos de final.
El arquero finlandés de 35 años, Lukas Hradecky, quedó descartado por una lesión de rodilla. Su regreso está previsto para principios de noviembre, por lo que el Mónaco deberá confiar en Philipp Köhn para custodiar la portería durante gran parte de la fase de grupos.
El mediocampo es la zona más castigada. Denis Zakaria sufrió una lesión en la ingle que lo mantendrá fuera hasta principios de octubre, mientras que Paul Pogba, que todavía no recupera su condición física ideal, tampoco estará disponible en el arranque. El francés apunta a reaparecer en la misma fecha que su compañero suizo.
Estas ausencias dejan al Mónaco con menos equilibrio en la mitad de la cancha y obligan a Hütter a darle protagonismo a jugadores jóvenes y dinámicos como Lamine Camara y Maghnes Akliouche.
El ruso Aleksandr Golovin, pieza clave en la generación de juego, se encuentra recuperándose de una lesión muscular en el muslo. Su vuelta está prevista para mediados de octubre, lo que significa que se perderá, al menos, las dos primeras fechas del torneo.
En la zaga, el ghanés Mohammed Salisu también está fuera por una lesión de rodilla, con la misma estimación de retorno: mediados de octubre. Su ausencia condiciona la solidez defensiva y obliga a la titularidad de futbolistas como Eric Dier y Christian Mawissa.
Con cinco futbolistas de peso fuera de la convocatoria, el Mónaco debutará en la Champions League con un equipo diezmado. Adi Hütter deberá apostar por la versatilidad táctica y la confianza en jugadores suplentes para suplir las bajas.
El Brujas, en cambio, llega con plantel completo y el respaldo de su público en el Jan Breydelstadion, lo que convierte este estreno en un desafío mayúsculo para el conjunto monegasco.