Todos lo estaban esperando. Y Lautaro Martínez no defraudó. El capitán del Inter de Milán regresó a la cancha tras más de un mes fuera por una lesión en el sóleo izquierdo, y lo hizo de la única manera que él sabe: siendo decisivo. Su asistencia para el segundo gol del partido ante el Parma selló el 2-0 y desató la fiesta del Scudetto número 21 en la historia del club nerazzurro.

El partido que lo decidió todo

Este domingo en el estadio Giuseppe Meazza, el Inter necesitaba solo un empate para asegurar matemáticamente el título. Pero los de Cristian Chivu no especularon. Salieron a ganar y lo lograron con autoridad.

Marcus Thuram abrió el marcador en el minuto 45+1, justo antes del descanso, con un gol que puso al Meazza en pie. En el segundo tiempo, en el minuto 67, Chivu realizó el cambio que todos esperaban: Lautaro Martínez entró al campo en reemplazo de Thuram y el estadio explotó en una ovación cerrada.

El Toro tardó trece minutos en dejar su huella. Picó por la derecha, casi como un extremo, y envió un centro rasante al área que Henrikh Mkhitaryan definió con la valla descubierta para el 2-0 definitivo. El título era del Inter.

Con 82 puntos y una ventaja de 12 sobre el Napoli — que el sábado había empatado 0-0 con el Como — el Inter se coronó con tres jornadas de anticipación. No hubo drama, no hubo suspenso. Solo la confirmación de que este equipo fue el mejor de Italia de principio a fin.

El regreso del Toro

La historia de Lautaro Martínez en esta temporada tiene todos los ingredientes de una película. El delantero argentino fue el gran protagonista de la campaña, liderando al Inter con 16 goles y convirtiéndose en el máximo goleador del torneo. Pero en el tramo final, cuando el título ya estaba cerca, una lesión muscular lo dejó fuera de combate durante más de un mes.

El Inter siguió ganando sin él. Pero todos sabían que la fiesta no estaría completa sin el capitán.

Y el capitán apareció. Ingresó en el minuto 67, recibió la ovación que merecía y, en menos de un cuarto de hora, ya había puesto su firma en el título. Así es Lautaro. Así ha sido durante sus ocho temporadas vistiendo la camiseta nerazzurra.

Los números de una temporada histórica

Este Scudetto no es solo el número 21 en la historia del Inter. Es también el tercero en seis años para el club, consolidando una era de dominio en el fútbol italiano que recuerda a los mejores momentos de la historia nerazzurra.

Para Lautaro Martínez, es su tercer Scudetto y su octavo título con el Inter en ocho temporadas. Un número que habla de una lealtad y una consistencia que escasean en el fútbol moderno. El bahiense llegó al club en 2018 como una promesa y se convirtió en leyenda.

El Inter cerró la Serie A con 82 puntos, 12 más que el Napoli y 14 más que el Milan. Una diferencia que refleja la superioridad del equipo a lo largo de toda la temporada.

La fiesta en el Meazza y en el Duomo

Cuando el árbitro pitó el final, el Giuseppe Meazza se transformó en una explosión de alegría. Los jugadores del Inter celebraron en el campo con sus familias, con la afición y con la cinta de capitán en el brazo de Lautaro, que levantó el trofeo ante los miles de tifosi que llenaron el estadio.

La fiesta se extendió más allá del Meazza. En la Plaza del Duomo de Milán, miles de hinchas nerazzurri se congregaron para celebrar un título que confirma al Inter como el equipo más dominante del fútbol italiano en los últimos años.

Milán es nerazzurra. Y Lautaro Martínez, una vez más, es su rey.