La Premier League inglesa volvió al ruedo el fin de semana pasado y encendió motores para una nueva temporada en la que el Manchester City querrá defender el trono. Pero no la tendrá fácil, ya que hay varios contendientes al título. Y uno de ellos es el Liverpool que sumó su segunda victoria en dos presentaciones.

Los dirigidos por Jurgen Klopp vencieron en Anfield, como local, al Burnley por 2 a 0 en la apertura de la segunda fecha del torneo y, al menos momentáneamente, se subieron a lo más alto de la tabla con puntaje ideal.

El portugués Diogo Jota, a los 18 minutos, y el ghanés Sadio Mané, a los 69, firmaron el triunfo del conjunto rojo ante más de 50 mil espectadores, que llenaron el estadio 528 días después de la última vez (ante el Atlético de Madrid por Liga de Campeones el 11 de marzo de 2020) y que rindieron un sentido homenaje al aficionado Andrew Devine, la víctima 97 de la tragedia de Hillsborough.

El Liverpool mostró un juego sólido en todas las líneas y, si bien el rival no se presentaba como uno de los más exigentes, el juego sirvió para mostrar el progreso que están teniendo los de Klopp luego de una temporada muy irregular en la que defendieron el título plagados de lesiones.

Justamente, uno de los regresos tras pasar por la enfermería, es el del holandés Virgil Van Dijk a la zaga defensiva. El central aportó su intensidad característica y el equipo lo sintió ya que aún no le han convertido goles en lo que va del torneo.

La próxima fecha, Liverpool tendrá un duro cruce en uno de los platos fuertes de la jornada, cuando reciba a Chelsea. Burnley, en cambio, volvió a perder (cayó en el debut ante Brighton) y tratará de enderezar el rumbo en la tercera fecha en casa ante el Leeds de Junior Firpo.