Una batalla colosal para despedir a Monterrey. La fase de dieciseisavos de final de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 sigue cobrándose víctimas de altísimo calibre en el Viejo Continente. En lo que significó el histórico partido número 500 y el cierre oficial del Estadio Monterrey como sede de la justa ecuménica, la Selección de Marruecos obró un nuevo milagro mundialista al echar a los Países Bajos en la tanda de penales (3-2), reviviendo las glorias que asombraron al planeta en Catar.

El primer tiempo sobre la cancha regiomontana se caracterizó por una intensidad bárbara y llegadas de peligro en ambas porterías, aunque carente de contundencia en las redes. Issa Diop dio el primer aviso marroquí al minuto 19 con un fustigante cabezazo que el arquero Bart Verbruggen salvó de forma magistral, mientras que el guardameta africano Yassine Bounou hizo lo propio al 43′ al volar a una mano para desviar un bombazo de larga distancia ejecutada por Micky van de Ven. Marruecos perdonó en los botines de Azzedine Ounahi e Ismael Saibari justo antes del descanso, y en el complemento la mala fortuna persiguió a Achraf Hakimi, cuyo remate al minuto 52 se estrelló de forma violenta en el travesaño.

El templo de la resiliencia y el milagro al 91′

El invitado de honor llegó al minuto 71 en una veloz contra de los Países Bajos. Crysencio Summerville arrastró las marcas y, a pesar de ser derribado en la frontal del área en una jugada donde se reclamaba infracción, logró filtrar el esférico para Cody Gakpo, quien definió con frialdad absoluta para decretar el 1-0. El festejo del atacante conmovió a los miles de presentes en Monterrey, dado que Gakpo optó por mantenerse concentrado con el combinado nacional tras sufrir la dolorosa pérdida de un hijo en los días previos al duelo.

Cuando los neerlandeses replegaban sus líneas de forma milimétrica para sellar el triunfo y festejar la clasificación, la épica africana emergió en el Gigante de Acero. Al minuto 91 de la prolongación, Issa Diop se escabulló entre las torres defensivas de la zaga europea y conectó un preciso centro desde la banda derecha para poner el 1-1 definitivo, desatando la locura en el banquillo de los Leones del Atlas y estirando el drama hacia los tiempos extra, donde Verbruggen volvió a salvar a los suyos tapando un remate a quemarropa de Soufiane Rahimi al 96′.

Muerte súbita desde los once pasos: Destino octavos de final

La tanda de penales se convirtió en una auténtica tortura psicológica para la escuadra dirigida por Ronald Koeman. El drama sepultó las aspiraciones de la Naranja Mecánica debido a los fallos consecutivos de Justin Kluivert, Quinten Timber y el propio Crysencio Summerville. Por el bando de Marruecos, a pesar de los yerros de Neil El Aynaoui y la estrella Achraf Hakimi, la efectividad regresó a la normalidad gracias a las soberbias ejecuciones de Soufiane Rahimi, Chemsdine Talbi e Ismael Saibari, este último encargado de clavar el cobro definitivo que selló el 3-2 en la pizarra.

Con este histórico boleto en el bolsillo, Marruecos avanza con autoridad a la ronda de los octavos de final del Mundial 2026. La escuadra africana armará maletas de inmediato para trasladarse a su nueva sede de concentración, donde protagonizará un electrizante choque de vida o muerte ante la Selección de Canadá, conjunto que viene de avanzar de forma agónica tras quebrar el muro de Sudáfrica. ¡Habrá un semifinalista inédito o de Concacaf en el horizonte de esta Copa del Mundo!