A menos de un mes de haber iniciado la temporada 2026–27, el ambiente alrededor del Arsenal transmite una energía completamente renovada. Mientras que la campaña anterior estuvo condicionada por una marcada rigidez defensiva y la etiqueta no deseada de depender en exceso de las jugadas a balón parado, el conjunto dirigido por Mikel Arteta ha elevado drásticamente su nivel de juego y fluidez en cancha.
Las pruebas de este salto de calidad no tardaron en llegar: una contundente victoria por 3-0 frente al Manchester City para levantar la Community Shield y un triunfo ajustado pero categórico por 2-1 sobre el Chelsea en la Premier League. Detrás de ambos golpes sobre la mesa emerge una figura central con una misión personal de reivindicación: el capitán y mediocampista noruego Martin Ødegaard, decidido a recuperar el terreno y el tiempo perdido.
La redención tras el calvario físico de la temporada anterior
El panorama actual contrasta de manera radical con la pesadilla que vivió el futbolista escandinavo hace un año. En este mismo tramo del curso pasado, Ødegaard ya arrastraba una lesión en el hombro que terminó agravándose en la cuarta jornada. Su regreso a la acción duró apenas 38 minutos antes de que una dolencia en la rodilla lo obligara a regresar a la enfermería, marcando la tónica de una temporada amarga en el plano individual.
A lo largo de la campaña precedente, el noruego se limitó a disputar solo 24 encuentros de Premier League y cerró el año con un único gol en todas las competiciones, sufriendo cuatro recaídas adicionales antes del verano. Esa prolongada inactividad desató dudas sobre su estado físico, alimentó comentarios sobre un supuesto declive e incluso generó especulaciones durante la ventana estival sobre una posible salida del club londinense.
Dichas críticas parecieron tocar el orgullo del volante de 27 años. Con apenas cuatro compromisos disputados en el nuevo curso, Ødegaard ya suma tres goles en su cuenta personal, asumiendo la manija táctica del mediocampo tanto en el choque frente al City como en el derbi ante el Chelsea.
Arteta y Havertz destacan su impacto y química colectiva
El técnico Mikel Arteta reconoció abiertamente que la espina clavada de la temporada anterior está impulsando al mediocampista hacia una de sus mejores versiones:
“Está en forma, siente confianza, creo que está en uno de los mejores estados de ánimo que le he visto y tiene algo que demostrar tras la temporada pasada y después de perderse tanto fútbol”, afirmó Arteta. “Hoy corrió hacia adelante, remató a puerta y generó muchas ocasiones para sus compañeros. Cuando juegas con esa intención y disfrutas del juego, suceden cosas grandes”.
El estratega también puso de relieve la sincronía que Ødegaard ha logrado restablecer con piezas clave del ataque como Bukayo Saka y Kai Havertz, tras un año en el que las bajas por lesión impidieron que coincidieran con regularidad en el frente ofensivo. El propio atacante alemán no escatimó elogios para su capitán: “Es un jugador increíble, lo vimos en años anteriores. Esta temporada está de vuelta en su mejor nivel y nos ayudará muchísimo”.
Una respuesta contundente al mercado de fichajes
El notable momento que atraviesa Ødegaard llega, además, para disipar las dudas que rodearon al club tras un mercado de pases discreto en ataque. Pese al fichaje del joven extremo Christos Tzolis para suplir las partidas de Leandro Trossard y Gabriel Martinelli, y luego de intentos frustrados por incorporar nombres de peso internacional como Julián Álvarez, Vinícius Júnior o el atacante del Chelsea Morgan Rogers, la afición rival señalaba la falta de un goleador de área tradicional.
Sin embargo, la sociedad entre Ødegaard y Havertz ha dotado a la delantera de los Gunners de una movilidad y capacidad de sorpresa en juego abierto que está desarticulando los esquemas defensivos de la Premier League, reafirmando que el capitán del Arsenal está listo para sostener a su equipo en lo más alto del fútbol inglés.