Si usted cree que esta final de la Copa del Rey es un “cachú” para el Atlético de Madrid, mejor siéntese y lea bien, porque la historia tiene una forma muy fea de repetirse. Este sábado a las 3:00 PM (hora dominicana), el Estadio de La Cartuja será el escenario de un choque que promete más drama que una novela turca.

La Real Sociedad, ese equipo que muchos daban por muerto, se metió en la final tras despachar nada más y nada menos que al Athletic de Bilbao. Y ojo, que no vienen solos: traen el “veneno” de Jon Aramburu y Yangel Herrera, dos piezas clave que han puesto a vibrar a toda Suramérica y que tienen a los dominicanos siguiendo cada jugada.

¿Paternidad vasca? El recuerdo que atormenta a Madrid

Muchos dicen que la Real no tiene ADN de campeón, ¡pero se equivocan de medio a medio! Aunque no son los que más copas tienen en la vitrina, cuando llegan a una final, ¡cuidado! En 1987, le dieron el primer gran “tablazo” al mismísimo Atlético de Madrid en una final cardiaca que se decidió en penales tras un 2-2 en el tiempo reglamentario. ¡Sí, señores, ya saben lo que es amargarle el dulce a los colchoneros!

Su último gran grito de guerra fue en el 2021, cuando en plena pandemia le ganaron el derbi vasco al Bilbao con un gol de Mikel Oyarzabal. La Real Sociedad no llega a las finales para participar; llega para dar el “palo” y llevarse el trofeo a San Sebastián.

El morbo en Sevilla: ¿Se cae el altar del Cholo?

La presión está toda del lado del Atlético. El Cholo Simeone sabe que perder contra la Real sería un golpe bajo a su legado, pero los vascos juegan con la tranquilidad del que no tiene nada que perder y todo que ganar. Con un fútbol ordenado y la garra de sus legionarios, la Real Sociedad busca su tercer título de Copa en tres siglos distintos. ¡Una verdadera locura!

En las bancas dominicanas ya se está moviendo el dinero. ¿Es la Real Sociedad el verdadero “cuco” de las finales o el Atlético impondrá su jerarquía?

¿Usted cree que la Real Sociedad pueda repetir la hazaña de 1987 y dejar al Cholo con las manos vacías, o se acabó la magia vasca? ¡Saquen su bandera, preparen el picapollo y opinen, que esta final viene con mucha