Kylian Mbappé ya está de vuelta. El delantero francés se reincorporó este lunes a los entrenamientos del Real Madrid después de disfrutar tres semanas de vacaciones tras su participación en el Mundial de 2026, en una jornada que también marcó el regreso al trabajo de dos de las nuevas incorporaciones del conjunto blanco: Ibrahima Konaté y Marc Cucurella.
Los tres futbolistas superaron primero los reconocimientos médicos y posteriormente participaron en su primera sesión de pretemporada bajo las órdenes de José Mourinho, quien afronta su regreso al banquillo madridista más de una década después de su primera etapa al frente del equipo.
La vuelta de Mbappé representa una de las principales noticias de la preparación del Real Madrid. El atacante llega después de haber tenido un papel protagonista en el Mundial disputado en Estados Unidos, México y Canadá, donde terminó como máximo goleador del torneo con diez tantos. Francia, sin embargo, quedó fuera de la lucha por el título en las últimas etapas de la competición y terminó en la cuarta posición.
Ahora el francés debe cambiar el chip y concentrarse nuevamente en los objetivos del club. El calendario no concede demasiado margen, ya que el Real Madrid tendrá que completar su preparación en los próximos días antes de afrontar el inicio oficial de LaLiga.
Un regreso con Mourinho al mando
La presencia de Mourinho añade un elemento especial al regreso de Mbappé. El técnico portugués vuelve a dirigir al Real Madrid y tendrá como una de sus principales responsabilidades sacar el máximo rendimiento de una plantilla que afronta una nueva etapa.
Para Mbappé, la pretemporada también supone la oportunidad de comenzar a trabajar desde el inicio con el nuevo cuerpo técnico y adaptarse a las exigencias del entrenador. Su condición de máxima figura ofensiva del equipo convierte cada entrenamiento en una pieza importante de cara a la temporada.
El delantero no llegó sin preparación. Durante sus vacaciones mantuvo una rutina física y compartió en Instagram imágenes de sus sesiones de trabajo junto al preparador físico del club, Sébastien Devillaz. Esa preparación puede facilitar su reincorporación después del desgaste acumulado durante el Mundial.
Konaté y Cucurella, nuevas piezas para el proyecto
La jornada también permitió ver por primera vez trabajando con el grupo a Ibrahima Konaté y Marc Cucurella, dos futbolistas que llegan para reforzar la plantilla madridista.
Konaté aporta presencia y experiencia en la defensa, mientras que Cucurella ofrece alternativas por el costado. Ambos deberán integrarse progresivamente en el nuevo proyecto y competir por un lugar dentro de una plantilla que buscará responder a las expectativas habituales del Real Madrid.
Mientras tanto, todavía faltaban por incorporarse Aurélien Tchouaméni y Jude Bellingham, los otros internacionales madridistas que participaron en el Mundial y que tenían previsto llegar posteriormente a Valdebebas.
La situación obliga a Mourinho a administrar cuidadosamente las cargas de trabajo. El objetivo no es únicamente preparar al equipo desde el punto de vista táctico, sino también conseguir que los jugadores que tuvieron una participación prolongada en el Mundial recuperen progresivamente su mejor condición.
El calendario comienza a apretar
El Real Madrid tendrá tres partidos de preparación en los próximos días, incluido el Trofeo Teresa Herrera frente al Deportivo de La Coruña y un amistoso ante el Schalke 04.
Estos encuentros servirán para que Mourinho empiece a definir estructuras, roles y posibles titulares antes del comienzo de la competición oficial.
El primer gran examen llegará el 22 de agosto, cuando el Real Madrid debute en LaLiga como visitante frente al Espanyol.
La vuelta de Mbappé, el regreso de Mourinho y la incorporación de nuevos futbolistas hacen que la pretemporada madridista tenga un atractivo particular. El francés llega como máximo goleador del último Mundial y como una de las grandes referencias ofensivas del equipo, pero el nuevo curso exigirá mucho más que goles.
La verdadera prueba comenzará cuando el balón deje de ser parte de la preparación y empiece a contar para la clasificación. Ahí será cuando Mbappé, Mourinho y las nuevas piezas del Real Madrid tengan que demostrar si el nuevo proyecto puede estar a la altura de las enormes expectativas que siempre acompañan al club.