El Paris Saint-Germain se encuentra a un solo paso de firmar una página dorada e inédita en la historia del fútbol francés. En la víspera de la gran final de la UEFA Champions League en Budapest ante el Arsenal, el director técnico Luis Enrique compareció ante los medios de comunicación y derrochó optimismo. El asturiano analizó el camino de su escuadra, la presión mediática que rodea al club y reconoció que el crecimiento del proyecto bajo su mando ha superado los plazos previstos en los despachos de la institución parisina.

Alta médica para el once de gala en Budapest

La mejor noticia para el conjunto de la capital francesa llegó directamente desde el plano médico, permitiendo que el PSG afronte el compromiso definitivo con sus mejores armas disponibles:

Regreso de los laterales: El entrenador confirmó de forma oficial que tanto el marroquí Achraf Hakimi como el portugués Nuno Mendes superaron sus respectivas dolencias y se encuentran listos al cien por ciento para arrancar mañana.

Planteamiento óptimo: Luis Enrique enfatizó que tiene a todos los futbolistas que venían saliendo de lesiones “a tope”, gracias a una gestión de cargas en la recta final enfocada en darles descanso. “Mañana es especial porque nunca sabes cuándo vas a volver a jugar un partido como este”, apuntó.

El valor de ser campeón y la espina de la final ante el Inter

Al ser cuestionado sobre las razones que le hacen pensar que el PSG revalidará el trofeo continental, el timonel fue contundente al defender el crecimiento de sus dirigidos ante la adversidad:

“En primer lugar, porque somos los campeones. Además, nadie ha tenido un calendario más difícil que nosotros en los dos últimos años. Eso nos ha hecho perder partidos y nos ha expuesto mucho, pero también nos ha hecho crecer muchísimo. Mañana, que gane el que mejor pueda jugar al fútbol y en eso no tengo ninguna duda”.

Haciendo un balance del torneo, donde el PSG solo encajó dos derrotas, el técnico se mostró sumamente satisfecho por la regularidad e identidad colectiva mostrada en la fase de eliminación directa. “En los ocho partidos de los cruces hemos mostrado el equipo que somos, hemos dominado y llegamos de nuevo a la final. Volver a lograrlo es algo muy complicado para cualquier club; para nosotros ya es histórico”, subrayó.

Asimismo, echó la vista atrás para recordar la goleada 5-0 de la campaña anterior ante el Inter de Milán, matizando que aquel abultado marcador no reflejaba la distancia real entre ambas plantillas y que en esta nueva final, a pesar de haber un favorito, la clave absoluta residirá en saber gestionar la tremenda expectación y tensión minuto a minuto.

Reconocimiento absoluto al proceso de Mikel Arteta

Lejos de encender polémicas de cara al choque de estilos entre el ataque más goleador y la defensa más sólida, el preparador asturiano prefirió deshacerse en elogios hacia la constancia y el trabajo de su compatriota en los banquillos ingleses.

“No me ha sorprendido el Arsenal. Han merecido ganar la Premier League y, si no me equivoco, ya será el séptimo año de Arteta con ellos. Ahí puedes ver claramente el tipo de equipo que ha construido”, explicó, definiendo la final como un choque de dos rutas diferentes que comparten el mismo fin: defender bien y buscar el arco contrario.