El fútbol argentino vive este lunes una jornada de altísima carga emocional en el Mundial 2026. Al reloj marcar la 1:00 de la tarde, hora de la República Dominicana, la selección de Argentina saltará al césped del AT&T Stadium en Arlington, Texas, para medirse a Austria. Sin embargo, el partido va mucho más allá de los tres puntos: coincide de forma exacta con el 40 aniversario de la gesta más icónica de Diego Armando Maradona frente a Inglaterra en el Mundial de México 1986.
El 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca, el “Pelusa” esculpió su nombre de forma eterna en los libros de historia al facturar dos goles de antología en un contexto sociopolítico de máxima tensión tras la Guerra de las Malvinas:
La ‘Mano de Dios’: Al minuto 51, Diego se elevó ante el portero Peter Shilton y, con una picardía imperceptible para el árbitro, empujó el balón con el puño. “Un poco con la cabeza de Maradona y un poco con la mano de Dios”, bautizó el propio astro.
El Gol del Siglo: Apenas cuatro minutos después, Maradona arrancó desde su propio campo, burló a cuatro defensores ingleses en una carrera vertiginosa y dejó desparramado a Shilton para firmar el que la FIFA reconoció como el mejor gol de la historia de los mundiales.
“Mañana lo veremos por todos lados, así que lloraremos un poquito también”, confesó emocionado el seleccionador Lionel Scaloni al recordar dónde vivió aquella hazaña siendo un niño.
La sede de Dallas también evoca nostalgia, pues fue en esta ciudad texana donde en el Mundial de 1994 se anunció el positivo por dopaje de Diego, despidiéndose de la selección con su mítica frase: “Me cortaron las piernas”.
Messi, a las puertas del Olimpo solitario
Si la atmósfera ya parecía mágica, Lionel Messi se encargará de ponerle el tinte de urgencia histórica. El actual capitán de la Albiceleste viene de firmar un espectacular hat-trick en el debut ante Argelia (goleada 3-0 en Kansas City), una exhibición con la que alcanzó los 16 goles en Copas del Mundo, igualando al alemán Miroslav Klose como el máximo artillero de todos los tiempos en el certamen.
Si la Pulga logra batir las redes de Austria esta tarde, se convertirá en el máximo goleador en solitario de la historia de los Mundiales. Además, el destino vuelve a jugar sus cartas: Austria fue precisamente la selección a la que Maradona le anotó su único triplete con la camiseta argentina en 1980.
Las cuentas del Grupo E para la Albiceleste
Tras el contundente triunfo inicial ante los africanos, el panorama para los vigentes campeones del mundo es claro en esta segunda jornada:
Si Argentina gana: Asegura matemáticamente su clasificación a los dieciseisavos de final y pondría un pie y medio como líder del sector de cara a la última fecha.
Si Argentina empata o pierde: Deberá postergar su boleto a la jornada de cierre de la fase de grupos, obligándose a buscar un resultado positivo en el último choque.
El escenario está servido para una tarde de leyenda donde el pasado y el presente del fútbol argentino prometen fundirse en un solo grito de gol.