El parqué del Mundial 2026 sigue regalando jornadas de altísima fisonomía ofensiva. En el césped del estadio de Boston, la Selección de Noruega disipó cualquier duda utilitaria en su debut absoluto al pasarle por encima con un categórico 4-1 al combinado de Irak. Las pizarras de Stale Solbakken funcionaron a la perfección, capitalizando la potencia perimetral de su tridente de ataque frente a un bloque defensivo iraquí que terminó desbordado y preso de la psicosis en los tramos cardíacos del encuentro.
El carnaval de goles se inauguró al minuto 30 del primer tiempo. Tras una habilitación pulcra en el último tercio, el implacable Erling Haaland mandó el esférico al fondo de las mallas con una definición de jugada pura. Irak asimiló el impacto contracorriente y respondió con valentía por la vía aérea: al minuto 39, su referente ofensivo Aymen Hussein se elevó en el área chica para conectar un testarazo certero que venció la estirpe de Orjan Nyland y estampar el 1-1 provisional.
La alegría del patio asiático duró un suspiro en los tableros. Apenas cinco minutos más tarde (44′), la estrella del Manchester City volvió a hacer de las suyas con otra genialidad individual en el corazón del área, decretando el 2-1 con el que ambas escuadras se marcharon al descanso de medio tiempo.
Solbakken movió el banquillo y la maquinaria remató la faena
Al reanudarse las acciones en el complemento, el estratega de Irak movió sus piezas perimetrales buscando mayor drive con los ingresos de Zidane Iqbal y Mohanad Ali. Sin embargo, la fisonomía del partido ya le pertenecía por completo a los escandinavos. Al minuto 32 de la segunda mitad, el capitán Martin Odegaard cobró un tiro de esquina quirúrgico con etiqueta de gol, permitiendo que el ingresado defensor Leo Östigard conectara un fiero remate de cabeza para poner tierra de por medio con el 3-1.
Con el partido agonizando y el réferi Pierre Ghislain Atcho listo para pitar el final, la presión utilitaria de Noruega provocó el colapso definitivo en las líneas enemigas. En el minuto 52, en una jugada fortuita empujada por el asedio de Haaland, el atacante iraquí Aymen Hussein la tocó sin querer en su propio arco, anotando un autogol que selló el definitivo 4-1 en las pizarras de Boston.
Las estadísticas limpias del encuentro en Boston
- Posesión del esférico: Irak 60% contra Noruega 40%
- Tiros directos al arco: Irak 2 contra Noruega 4
- Faltas e infracciones cometidas: Irak 10 contra Noruega 12
- Pases correctos completados: Irak 253 contra Noruega 431
- Pases incorrectos registrados: Irak 44 contra Noruega 54
- Recuperaciones de balón efectivas: Irak 13 contra Noruega 26
- Tarjetas amarillas acumuladas: Irak 1 (Zaid Tahseen) contra Noruega 0
- Tiros libres ejecutados: Irak 12 contra Noruega 11
Con este festival de goles en su billetera, Noruega arranca pisando fuerte en el certamen ecuménico, demostrando que su arsenal ofensivo está listo para competir en las Grandes Ligas de la FIFA. Por su parte, la directiva de Irak tendrá que regresar a la mesa de redacción táctica para reestructurar sus esquemas y corregir los severos descuidos perimetrales antes de encarar su próximo examen en el parqué mundialista.