Iban perdiendo 3-0 al descanso. Terminaron ganando 4-3. Martin Ojeda anotó tres goles y Tyrese Spicer marcó el tanto definitivo en el tiempo añadido. Solo el tercer equipo en la historia de la MLS en remontar un 0-3.

Hay partidos que desafían toda lógica. El que se jugó este sábado 2 de mayo en el nuevo estadio de Inter Miami es uno de ellos. Lionel Messi y las Garzas tenían una ventaja de 3-0, jugaban en casa, celebraban el partido número 100 del argentino con el club y estaban a punto de conseguir la primera victoria en su flamante estadio. Todo apuntaba a una noche perfecta.

Entonces llegó Orlando City, y lo cambió todo.

El conjunto visitante remontó el 3-0 para ganar 4-3 en uno de los resultados más improbables y espectaculares en la historia de la MLS. Solo dos equipos antes habían logrado semejante hazaña en la liga norteamericana. Orlando City es ahora el tercero.

Ojeda, el hombre que destruyó a Miami

El protagonista absoluto de la noche fue el argentino Martin Ojeda, que anotó tres goles para completar un hat trick que quedará en los libros de la MLS. Su primera diana llegó en el minuto 39, mandando a Orlando al descanso con una desventaja de 3-1 que parecía manejable. Su segundo gol, en el 68, encendió la mecha. Y su tercero, un penal en el 78, igualó el marcador a 3-3 y dejó al estadio sin palabras.

En el camino, el arquero de Inter Miami, Dayne St. Clair, realizó dos atajadas extraordinarias para intentar frenar a Ojeda — una a quemarropa en el 73 y otra con la cara, literalmente con la cara, en el 80. No fue suficiente.

El gol definitivo llegó en el tercer minuto del tiempo añadido, obra de Tyrese Spicer, que sentenció una de las noches más negras en la historia reciente de Inter Miami.

Messi: gol, dos asistencias y una palabra: “inaceptable”

Lionel Messi disputó su partido número 100 con Inter Miami y lo hizo con números que en cualquier otra noche hubieran sido suficientes para ganar: un gol y dos asistencias. Pero el fútbol no siempre premia la lógica.

Después del partido, el delantero Ian Fray reveló que Messi habló en el vestuario y fue directo: calificó el resultado de “inaceptable”.

“Todos estamos de acuerdo con él. Es inaceptable”, confirmó Fray ante la prensa.

Las palabras del capitán resumen perfectamente lo que ocurrió: no fue una derrota ante un rival superior. Fue un colapso ante un equipo que llegó a Miami con marca de 0-4-1 como visitante en la temporada y que había ganado apenas dos de sus últimos 15 partidos.

El contexto que hace más dolorosa la caída

Los números de Orlando City antes del partido eran devastadores: 3-7-1 en la temporada, cerca del fondo de la clasificación, sin victorias fuera de casa. Inter Miami, en cambio, llegaba invicto en sus últimos 11 partidos en todas las competiciones y en sus últimos nueve encuentros de la MLS.

Y aun así.

El resultado deja a Inter Miami con marca de 0-1-3 en su nuevo estadio, convirtiéndose en uno de solo tres equipos de la MLS que todavía no han ganado en casa en lo que va de temporada. Para un club que se presenta como el más glamoroso de la liga, esa estadística es una herida que duele más que cualquier resultado.

Lo que viene para las Garzas

Inter Miami tiene cuatro partidos por delante antes de que comience la pausa de siete semanas de la MLS por el Mundial de la FIFA. Sus próximos rivales son Toronto, Cincinnati, Portland y Filadelfia — ninguno estaba por encima de .500 al llegar el sábado.

Son partidos que, sobre el papel, Miami debería ganar. Pero después de lo que ocurrió este sábado, el papel vale poco.

El equipo necesita respuestas. Y las necesita rápido.

La noche histórica de Orlando

Para Orlando City, esta victoria es mucho más que tres puntos. Es una de las remontadas más grandes en la historia de la MLS, un resultado que sus jugadores y aficionados recordarán por décadas. Remontar un 3-0 en la casa del equipo más mediático de la liga, con Messi en el campo, es algo que muy pocos pueden decir que han hecho.

Solo dos equipos lo habían logrado antes en la historia de la MLS. Orlando City es ahora el tercero. Y eso, en el mundo del fútbol, es para siempre.