La dolorosa y cruel eliminación de la Selección de Senegal en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo de la FIFA 2026, tras dejar escapar una ventaja de 2-0 ante Bélgica en apenas tres minutos de locura, ha desatado un auténtico terremoto deportivo e institucional en el país africano. Lejos de asimilar la derrota con resignación, las tensiones internas en el vestuario salieron a la luz de la forma más cruda este jueves 2 de julio, detonando la renuncia oficial de uno de los pilares del equipo, el volante Pape Gueye.

El futbolista del Villarreal de España se transformó en el ojo del huracán al manifestar de forma tajante su disconformidad con el seleccionador Pape Thiaw. Gueye, quien fue una de las grandes figuras de la fase de grupos al anotar dos goles decisivos contra Irak, fue sustituido de forma incomprensible en el minuto 21 de la segunda mitad (66′ de tiempo corrido) cuando los africanos dominaban el partido a placer. En la zona mixta del Lumen Field, el jugador encendió la mecha al declarar: “Me encontraba perfectamente, estaba bien físicamente. Es el entrenador el que decide, y listo”. Horas más tarde, el mediocampista lanzó un misil en sus plataformas digitales: “Volveré para decir unas palabras sobre la eliminación, pero hoy anuncio que mientras este cuerpo técnico siga en el cargo, me tomo un descanso de la selección nacional”.

La polémica defensa de Thiaw ante las críticas

Por su parte, el estratega de los “Leones de la Teranga” intentó contener los daños y apaciguar las críticas de la prensa internacional justificando que el colapso del equipo en los minutos 86 y 89 se debió al agotamiento físico crónico de sus dirigidos, deslindando responsabilidades sobre sus modificaciones en el tablero.

“Estos cambios se debieron principalmente al cansancio, más que a consideraciones tácticas… los jugadores pidieron ser sustituidos. Estaban cansados ​​y no podían continuar. Dejarlos en el campo habría sido poco profesional por nuestra parte. El fútbol es un deporte cruel. Siento que lo dieron todo, pero un partido de fútbol no dura 85 minutos. Bélgica remontó y no pudimos con eso”, argumentó Thiaw en una tensa rueda de prensa. Sus palabras, sin embargo, no hicieron más que avivar el fuego en el entorno de la Federación Senegalesa de Fútbol (FSF), exponiendo una clara desconexión comunicativa con sus futbolistas.

Presión popular: 30,000 firmas y la columna de la discordia

El descontento del plantel caló hondo en el corazón de la hinchada senegalesa, la cual ha iniciado una movilización digital masiva sin precedentes en la historia del balompié de su nación. Según los últimos reportes del prestigioso portal digital Seneweb, los fanáticos ya han recolectado más de 30,000 firmas virtuales verificadas en una petición dirigida de forma directa al Comité Ejecutivo de la FSF para exigir la destitución inmediata de Thiaw, tildando su participación en el Mundial 2026 como un “previsible fracaso táctico y de gestión”.

El ambiente se ha tornado aún más hostil tras la incendiaria columna de opinión publicada por el periodista local Betu Wurus, quien arremetió con dureza contra el técnico autóctono: “La tragedia radica en que simplemente no contaron con el estratega que merecían en el banco para liderar a esta generación dorada. Dejemos de lado la hipocresía en torno a la experiencia nacional y traigamos de vuelta a un entrenador extranjero verdaderamente cualificado. Su timidez y su gestión amateur en los momentos decisivos no lo llevarán a ninguna parte. La tarea fue simplemente demasiado grande para él“, sentenció el cronista. Con la selección sumida en el caos y el vestuario completamente quebrado, las próximas horas serán vitales para conocer si la directiva africana cede ante la presión popular o si ratifica a un cuerpo técnico que se ha quedado completamente solo.