Un cerrojo guaraní que silenció al gigante europeo. La Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha registrado su primer gran sismo de magnitudes históricas en la fase del “mata-mata”. En un abarrotado Estadio de Boston que se preparaba para presenciar una fiesta germana, la Selección de Paraguay rompió por completo todos los pronósticos y eliminó a la tetracampeona Alemania en una infartante tanda de penales tras igualar 1-1 en el tiempo regular y la prórroga.
Desde el pitazo inicial, el libreto del partido colocó al cuadro dirigido por Julian Nagelsmann como el dueño absoluto de la posesión del esférico, asediando de forma constante el área sudamericana. Sin embargo, cuando el dominio teutón parecía insostenible, llegó el golpe de escena: al minuto 42, en una de las pocas aproximaciones albirrojas, la estrella Julio Enciso sorprendió a la zaga alemana con un potente e implacable remate de cabeza que batió a Manuel Neuer, dictando un 1-0 que dejó enmudecido al planeta fútbol antes del descanso.
Del empate de Havertz al drama del VAR
Para la parte complementaria, la artillería de Alemania saltó al césped con una marcha más alta para romper el férreo candado defensivo paraguayo. La recompensa llegó temprano, al minuto 54, cuando Kai Havertz aprovechó una precisa asistencia de Florian Wirtz al corazón del área para peinar el esférico y dejar sin opciones al arquero Orlando Gill. A partir de ahí, Alemania buscó con insistencia la voltereta, e incluso el defensor Jonathan Tah llegó a anotar el gol de la victoria en las postrimerías del choque, pero la intervención del VAR anuló la jugada por completo. La férrea muralla liderada por Gustavo Gómez aguantó los embates europeos durante los 30 minutos de tiempo extra, obligando a definir el boleto desde los once pasos.
Muerte súbita: Orlando Gill es el héroe y Jonathan Tah el villano
La tanda de penales fue una montaña rusa de emociones y suspenso extremo. El arquero paraguayo Orlando Gill —quien ya había firmado un partidazo con 10 atajadas en los 120 minutos— se vistió de leyenda al tapar el primer cobro de la tarde al propio Kai Havertz. Aunque Paraguay tomó ventaja inicial con los aciertos consecutivos de Mauricio, Gustavo Gómez y Matías Galarza, los fallos posteriores de Antonio Sanabria y Fabián Balbuena le devolvieron la vida a los alemanes, extendiendo la definición a la temida muerte súbita.
En la instancia definitiva, la presión sepultó las aspiraciones teutonas: el defensor Jonathan Tah falló su disparo para Alemania, dejando la mesa servida para que José Canale anotara con frialdad el gol definitivo que selló el boleto paraguayo.
¿Rumbo a un choque contra Kylian Mbappé?
Con esta histórica clasificación en el bolsillo, la Selección de Paraguay ya se encuentra instalada en los octavos de final. El combinado sudamericano no tendrá margen para el parpadeo y monitoreará de cerca las pantallas de televisión, ya que su próximo rival saldrá de la llave de dieciseisavos que disputarán este mismo martes 30 de junio las selecciones de Francia y Suecia.
Aunque el conjunto galo liderado por Kylian Mbappé parte como el amplio favorito en las apuestas de la jornada, Paraguay ha demostrado con creces que en este Mundial norteamericano las jerarquías se quedan en el papel. El esperado duelo de octavos de final para los guaraníes está programado para el sábado 4 de julio en el Estadio de Filadelfia, donde buscarán seguir escribiendo páginas doradas en la historia del balompié continental.