En un momento donde cada detalle puede definir una temporada, el FC Barcelona afronta una de sus pruebas más exigentes sin uno de sus pilares. Alejandro Balde, consolidado como titular indiscutido en la banda izquierda bajo la dirección técnica de Hansi Flick, quedó fuera de la convocatoria para el crucial choque de vuelta ante el Inter de Milán por las semifinales de la UEFA Champions League. Su ausencia no es menor: Balde venía siendo una de las piezas más influyentes del esquema azulgrana, tanto por su despliegue defensivo como por su participación ofensiva.

Una temporada brillante que se vio interrumpida en abril

Alejandro Balde estaba firmando una de sus mejores campañas desde su irrupción en el primer equipo. Con apenas 20 años, el internacional español había disputado 43 partidos oficiales en la temporada 2024/25, aportando un gol y nada menos que 10 asistencias. Su proyección, dinamismo y capacidad para ganar duelos lo habían convertido en un recurso indispensable en ambos costados del campo.

Sin embargo, el 12 de abril, durante un compromiso liguero frente al Leganés en el estadio de Butarque, todo cambió. En el minuto 40 del primer tiempo, el lateral sufrió un duro impacto tras un cruce con Adrián Altamira. El gesto de Balde fue elocuente: pidió el cambio de inmediato y abandonó el campo visiblemente preocupado, consciente de que algo no estaba bien.

El parte médico y la decisión del cuerpo técnico

Pocas horas después del encuentro, el club catalán emitió un comunicado en el que confirmó que el defensor sufría una “lesión distal en el bíceps femoral del muslo izquierdo”. Aunque no se especificó el grado de la lesión, la preocupación era evidente. El técnico Hansi Flick fue contundente en conferencia de prensa: “No está bien. Esperamos noticias, pero no pinta bien”.

Desde entonces, el proceso de recuperación se ha mantenido bajo estricta supervisión. El Barcelona, evitando fijar fechas concretas para su regreso, optó por un enfoque cauteloso: “Su reincorporación al grupo dependerá de la evolución del tratamiento”. De esta manera, Balde quedó descartado para la final de la Copa del Rey ante el Real Madrid, para la ida de las semifinales de la Champions ante el Inter… y ahora también para la vuelta.

Un hueco difícil de llenar en un momento crucial

La baja de Balde representa un desafío enorme para Flick. No solo porque no hay un reemplazo natural en su posición —Gerard Martín, el joven canterano, ha tenido minutos pero carece de experiencia en citas de este calibre— sino porque el lateral zurdo se había convertido en un arma letal desde el fondo. Su velocidad para corregir errores, su lectura de juego y su capacidad de generar superioridad por la banda izquierda eran esenciales en el dibujo táctico azulgrana.

En la revancha contra el Inter en el estadio Giuseppe Meazza, donde los culés buscarán sellar su pasaje a la final de Múnich, la ausencia de Balde condiciona tanto la estrategia ofensiva como la cobertura defensiva frente a extremos veloces. Flick deberá apostar por una solución de emergencia o modificar el esquema, algo que sin dudas afecta la identidad de un equipo que había encontrado solidez en ese costado del campo.

Calendario cargado y sin margen de error

El FC Barcelona está en el tramo más exigente del año. Tras la final copera ganada ante el Real Madrid, el equipo sueña con sumar la Liga y alcanzar una nueva corona europea. Pero hacerlo sin uno de sus jugadores más regulares no será tarea fácil.

El calendario no da tregua:

  • 6 de mayo: Inter vs. Barcelona (Champions League, semifinal vuelta)

  • 11 de mayo: Barcelona vs. Real Madrid (La Liga, jornada 35)

  • 15 de mayo: Espanyol vs. Barcelona (jornada 36)

  • 18 de mayo: Barcelona vs. Villarreal (jornada 37)

  • 25 de mayo: Athletic Club vs. Barcelona (jornada 38)

  • 31 de mayo: Final de la Champions League (si clasifica)

Balde no estará disponible al menos hasta mediados de mayo, lo que deja en duda incluso su presencia para los dos últimos partidos de la temporada.

En una temporada donde cada partido define objetivos y donde la exigencia roza el límite físico, la ausencia de Alejandro Balde llega en el peor momento posible. Barcelona pierde no solo a un lateral de enorme proyección, sino también a una pieza clave en la construcción ofensiva. Con el desafío de San Siro a la vuelta de la esquina y la ilusión de Múnich en juego, Hansi Flick deberá encontrar soluciones en un contexto adverso. Balde, mientras tanto, mira desde afuera, esperando que sus compañeros le allanen el camino para poder reaparecer… en una posible final.