En 2020, mientras Erling Haaland despegaba rumbo al estrellato mundial desde el Salzburgo, Napoli apuntaba alto. Su director deportivo por entonces, Cristiano Giuntoli, intentó lo imposible: convencer al noruego de aterrizar en el sur de Italia. Fracasó. Pero no tardó en encontrar una alternativa que consideró igualmente prometedora: un joven y potente delantero nigeriano que brillaba en el Lille. Su nombre: Victor Osimhen.
Lo que siguió fue una operación digna de una novela. Giuntoli lo “retuvo” tres días en un hotel para evitar que Liverpool o Klopp se lo arrebataran. Convenció a Osimhen con promesas de protagonismo y crecimiento. El resultado fue una de las apuestas más arriesgadas —y exitosas— del Napoli reciente. Hasta que el destino dio un giro inesperado.
El fichaje que cambió la historia del Napoli
En 2020, Napoli rompió el mercado italiano con una oferta de 80 millones de euros por Osimhen, quien apenas tenía 21 años y una sola gran temporada en la Ligue 1. La cifra generó escepticismo, pero el tiempo le dio la razón a Giuntoli: en la temporada 2022/23, el nigeriano marcó 26 goles en 32 partidos y fue pieza clave del histórico Scudetto napolitano tras más de tres décadas de espera.
Osimhen no solo fue la referencia goleadora, también se convirtió en ídolo de una ciudad apasionada. Todo apuntaba a que su próximo destino sería uno de los gigantes de Europa.
¿Cómo terminó en Turquía y no en la Premier League?
Durante meses, se lo vinculó al Real Madrid, PSG y varios clubes de la Premier League. Su cláusula de rescisión, inicialmente fijada en 120 millones de euros, era una barrera que solo los más poderosos podían superar. Sin embargo, ninguno lo hizo. La ventana de verano de 2023 cerró sin una oferta concreta. Napoli esperaba una lluvia de billetes. No llovió.
¿Por qué? Una combinación de factores: la contracción del mercado tras el frenesí saudí del verano anterior, la cautela de clubes ingleses ante las nuevas restricciones financieras (PSR), y demandas salariales poco flexibles. Osimhen, por ejemplo, no aceptó la propuesta del Chelsea, que incluía recortes salariales si no clasificaban a Champions. Tampoco lo sedujo el dinero saudí cuando Al-Hilal ofertó hasta 200 millones. “Esa cifra te compra solo un pie de Osimhen”, bromeó De Laurentiis.
El año dorado en Galatasaray
Con las puertas cerradas en las grandes ligas, apareció Galatasaray. Y con la ventana aún abierta en Turquía, Napoli aceptó una cesión con sueldo millonario. El resultado fue arrollador: 37 goles en 41 partidos, título de liga y liderazgo absoluto. La Super Lig lo recibió con los brazos abiertos y Osimhen respondió con su mejor versión.
El problema ahora es paradójico: hizo tanto, que ni siquiera Galatasaray puede garantizar retenerlo, y ningún gigante europeo ha regresado a la carga, ni siquiera con una cláusula más baja de 75 millones de euros.
¿Por qué los grandes siguen dudando?
Pese a su rendimiento, algunas sombras persisten. Se ha insinuado que su fuerte personalidad podría chocar con planteles plagados de estrellas. William Gallas lo resumió: “Quizás Arteta no quiso lidiar con un carácter como el suyo”. Otros, como Luciano Spalletti, lo describen como “dulce, profesional y humilde”.
También está su historial médico. Osimhen ha sufrido múltiples lesiones musculares y un impactante choque en 2021 le fracturó el cráneo. No obstante, desde su llegada a Europa, nunca jugó menos de 30 partidos por temporada, y con 26 años, está entrando en su mejor etapa física.
A eso se suma la Copa Africana de Naciones, un torneo que obligará a cualquier club a prescindir de él en plena temporada.
El nuevo rostro del proyecto más ambicioso de Turquía
Osimhen, sin embargo, parece haber encontrado algo que muchos futbolistas anhelan pero pocos logran: estabilidad emocional y deportiva. Gala le ha ofrecido protagonismo, un salario de 15 millones de euros anuales y un proyecto que apunta a hacer historia en Champions. Le han sumado refuerzos como Leroy Sané y podrían llegar nombres de peso como Ederson para el arco.
“Hay un presupuesto serio. Queremos ser protagonistas”, advirtió su técnico, Okan Buruk.
¿Fracaso o madurez?
Osimhen soñaba con jugar en el Madrid, en la Premier, con competir cara a cara con Haaland por el Botín de Oro. Hoy, en cambio, lidera un equipo turco que busca dejar huella en Europa. A simple vista, parece una caída. Pero quizás sea todo lo contrario: un paso lateral en el camino hacia arriba, guiado por la experiencia de un jugador que ya aprendió que el mercado no siempre premia al más talentoso, sino al más oportuno.
Mientras los grandes dudan, Galatasaray sonríe. Y Osimhen, lejos de rendirse, vuelve a prepararse para demostrar que su historia aún no ha alcanzado su clímax.
Noticias relacionadas
Estas son las alineaciones confirmadas de Sarmiento de Junin vs Lanús por la fecha 3
River – San Lorenzo: ¿Cómo está el historial completo?
¿Qué jugadores pasaron por River Plate y San Lorenzo?
Todo lo que necesitas saber para el duelo entre Sarmiento de Junín y Lanús