El Real Betis Balompié vuelve a ser protagonista en las noches europeas. Este jueves, desde las 21:00 horas en el Estadio Benito Villamarín, los de Manuel Pellegrini recibirán al Jagiellonia Białystok por la ida de los cuartos de final de la UEFA Conference League. Será un duelo con tintes históricos para ambos equipos: los sevillanos quieren acercarse a su primera semifinal continental, mientras que el conjunto polaco continúa con su sorprendente camino en su primera participación internacional.

Los verdiblancos llegan al cruce en un momento de forma inmejorable. Con ocho partidos consecutivos sin derrotas, el equipo ha recuperado la confianza y vuelve a soñar con grandeza. La victoria sobre el Real Madrid y el empate en el campo del líder Barcelona han reforzado el proyecto de Pellegrini, que busca consagrar el resurgir bético con una actuación sólida en Europa.

El Betis acelera en el tramo final y apunta a la historia

Tras una primera parte de la temporada marcada por las dudas y las lesiones, el Betis ha encontrado regularidad y solidez tanto en LaLiga como en el plano continental. El triunfo por 0-4 en tierras portuguesas ante el Vitória de Guimarães en la vuelta de octavos dejó una imagen contundente del equipo, que se mostró como serio aspirante al título.

El ‘Ingeniero’ Pellegrini ha conseguido equilibrar el equipo con una base de titulares muy reconocible, aunque para este encuentro tiene una baja de peso: Isco Alarcón, pieza clave en el mediocampo, sufre molestias físicas y su presencia desde el inicio está prácticamente descartada.

El técnico chileno no planea excesivas rotaciones y apostará por un once de gala que combina veteranía, buen pie y verticalidad. La afición bética, que volverá a llenar el Villamarín, será un factor clave en un cruce que se perfila exigente.

Un rival inesperado pero peligroso: Jagiellonia quiere seguir sorprendiendo

El Jagiellonia Białystok aterriza en Sevilla con el cartel de revelación del torneo. En su primera participación internacional, el cuadro polaco ha superado obstáculos considerables para instalarse entre los ocho mejores de la Conference League. En la fase previa dejaron fuera al TSC Bačka Topola y al Círculo de Brujas, mostrando una solidez como local que contrasta con su irregular rendimiento a domicilio.

En la última salida europea, cayeron 2-0 en Bélgica, aunque la ventaja lograda en la ida (3-0) fue suficiente para seguir adelante. Actualmente son terceros en la liga polaca, a cuatro puntos del Raków, y aspiran a revalidar el título conseguido la pasada temporada.

El equipo dirigido por Adrian Siemieniec tiene como principal amenaza ofensiva al angoleño Afimico Pululu, máximo goleador de la Conference League con ocho tantos. A su alrededor, figuras como Jesús Imaz y Miguel Villar ‘Miki’, ambos españoles, le dan orden y conexión al juego del equipo centroeuropeo.

Antecedentes, estadísticas y contexto del cruce

Será apenas el segundo partido del Betis en su historia ante un rival polaco. El anterior fue esta misma temporada en fase de grupos, cuando cayó ante el Legia Varsovia, un dato que mantiene alerta al cuerpo técnico andaluz. Sin embargo, el presente invita al optimismo: el conjunto sevillano se ha mostrado más compacto y eficaz en el tramo final de la temporada.

El Jagiellonia, por su parte, buscará contrarrestar la presión del escenario con transiciones rápidas y aprovechando cualquier desconcentración en defensa. El estilo atrevido de los polacos ha sido una constante durante todo el torneo, y no cambiará en Sevilla.

Una noche para soñar en Heliópolis

El Real Betis tiene ante sí la oportunidad de dar un golpe sobre la mesa en la competición europea que más opciones le ofrece. Una victoria con margen le permitiría viajar a Polonia con la tranquilidad necesaria para rematar la faena y seguir escribiendo una página inédita en su historia internacional.

Con un estadio encendido, un equipo en alza y el liderazgo de Pellegrini desde el banquillo, los béticos se sienten preparados para afrontar el reto. La ilusión vuelve a poblar las gradas del Villamarín. El sueño europeo sigue vivo, y esta noche puede tomar impulso.