En un momento en el que Huracán pelea en lo más alto del campeonato local y avanza en la Copa Sudamericana, el equipo de Frank Darío Kudelka recibió una noticia demoledora: Lucas Carrizo, uno de los futbolistas más importantes del plantel, sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. La lesión lo obligará a estar entre seis y ocho meses fuera de las canchas y lo deja automáticamente fuera del resto de la temporada 2025.

Un mal movimiento, un diagnóstico lapidario

La escena ocurrió apenas iniciado el segundo tiempo en el empate 2-2 entre Huracán y Central Córdoba, en el Tomás Adolfo Ducó. Carrizo, habitual titular y baluarte de la defensa, intentó anticipar un pase en la zona media del campo. Fue al cruce con decisión, pero al apoyar mal la pierna izquierda, su rodilla cedió. El gesto de dolor fue inmediato. Tirado en el césped, retorciéndose, fue atendido por el cuerpo médico del club y se retiró directo al vestuario con lágrimas en los ojos.

Desde ese momento, la preocupación invadió al cuerpo técnico y a sus compañeros. La confirmación llegó pocas horas después: rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. El diagnóstico implica una cirugía y un largo proceso de rehabilitación que lo mantendrá fuera de las canchas hasta, al menos, noviembre.

Qué partidos se pierde Carrizo y cuándo podría volver

La lesión llega en el peor momento. Huracán afrontará las últimas ocho fechas de la Liga Profesional, donde pelea el campeonato mano a mano con Vélez, además de la fase de grupos de la Copa Sudamericana, en la que marcha como líder tras la histórica victoria frente a Corinthians. Ninguna de esas citas contará con la presencia de Carrizo, quien también se perdería la pretemporada de verano, y recién podría estar a disposición en los primeros meses de 2026, si todo el proceso de recuperación transcurre sin contratiempos.

Un año brillante que se corta de golpe

Carrizo era, hasta el momento, el futbolista con más minutos disputados en todo el 2025 en el Globo. Con 34 partidos jugados (33 como titular), había acumulado 3.010 minutos en cancha, y sumado dos goles, ambos ante Atlético Tucumán en la goleada 4-0 por la Copa de la Liga, justo antes del receso por la Copa América.

Su regularidad y solidez lo habían convertido en una pieza intocable para Kudelka, que lo mantuvo como titular indiscutido mientras rotaba al resto de la defensa. De hecho, fue el único zaguero central con continuidad plena en el esquema, mientras Fernando Tobio y Fabio Pereyra alternaban la otra plaza.

Un dolor de cabeza para Kudelka

La ausencia de Carrizo obliga al cuerpo técnico a rearmar la última línea. Si bien ya se ensayaron variantes, todo indica que Tobio y Pereyra conformarán la nueva dupla de centrales para lo que resta del campeonato. El DT también podría evaluar el ingreso de algún juvenil del club o pedir refuerzos si el reglamento lo permite, ante la gravedad de la lesión.

La noticia golpea fuerte en Parque Patricios. No solo por la pérdida deportiva que representa Carrizo, sino por el momento en que se da: con el equipo consolidado, en plena competencia y con chances reales de pelear ambos frentes. El jugador, que llegó desde Gimnasia de Mendoza y tuvo pasos por Quilmes y Boca en divisiones juveniles, vivía el mejor momento de su carrera profesional.

Un cierre con esperanza: lo esperan de pie

En medio del dolor y la frustración, en Huracán ya comenzaron a pensar en la recuperación. El defensor de 27 años será operado en los próximos días y luego iniciará el largo proceso de rehabilitación con el respaldo total del club. El plantel y el cuerpo técnico lo consideran un referente silencioso, y su regreso ya es parte del deseo colectivo.

Carrizo fue, es y será parte fundamental de este Huracán que sueña en grande. Su ausencia será dura, pero su recuperación será también una bandera de esperanza para todos en Parque Patricios.