Chivas de Guadalajara llega al duelo frente a Charlotte FC con el cuchillo entre los dientes. El equipo dirigido por Gabriel Milito se juega su continuidad en la Leagues Cup 2025, tras una dolorosa derrota en el debut ante New York Red Bulls, que llegó con un gol agónico de Emil Forsberg. Ahora, el Rebaño está obligado a reaccionar. El partido de este domingo no solo es crucial en términos anímicos, sino que también definirá su destino en el certamen.
Si Chivas gana: esperanza viva, pero con condiciones
Una victoria frente a Charlotte FC no garantiza la clasificación inmediata para Chivas, pero sí representa el primer paso hacia la supervivencia en el torneo. Con tres puntos en su haber, el conjunto tapatío deberá ganar también en la última jornada frente a FC Cincinnati y esperar una serie de resultados favorables para meterse entre los cuatro mejores equipos mexicanos de la fase inicial.
Actualmente, los últimos clasificados de la Liga MX que estarían avanzando tienen al menos cinco unidades. Por eso, no alcanza solo con ganar este domingo: Chivas necesita sumar seis puntos y cruzar los dedos.
Si Chivas empata: suspenso hasta el final y dependencia extrema
En caso de empate ante Charlotte, el equipo sumará un punto automático, y luego disputará una tanda de penales para definir una unidad adicional. Si pierde esa definición desde los doce pasos, quedará automáticamente eliminado, al no alcanzar el umbral mínimo requerido para seguir en carrera.
Si, en cambio, gana por penales, llegará a dos puntos y aún tendrá posibilidades matemáticas, aunque muy reducidas. Debería entonces vencer a FC Cincinnati en la tercera fecha y esperar una combinación casi perfecta de resultados que le permita avanzar como uno de los mejores de la Liga MX.
Si Chivas pierde: despedida anticipada
Una segunda derrota consecutiva significaría el fin del camino para Chivas en esta Leagues Cup. El equipo quedaría sin unidades y entre los peores de la tabla entre los clubes mexicanos, lo cual lo dejaría sin chances de acceder a la próxima fase. En ese escenario, el foco del cuerpo técnico deberá pasar rápidamente al torneo local, con la tarea de reconstruir desde lo anímico.
La urgencia como motor: el Rebaño, sin margen para fallar
Lo cierto es que, cualquiera sea el desenlace, Chivas ya no depende únicamente de sí mismo. La derrota inicial fue un golpe duro, no solo en el marcador, sino también en el estado de ánimo de un equipo que había generado expectativas. Ahora, cada minuto en el campo será decisivo, y el margen de error es nulo.