El fútbol sudamericano quedó marcado por una nueva tragedia. Dos personas, una joven de 18 años y un menor de 13, murieron el jueves por la noche en las inmediaciones del Estadio Monumental de Chile, poco antes del encuentro entre Colo Colo y Fortaleza por la segunda fecha del Grupo E de la Copa Libertadores. A pesar del hecho, el partido comenzó normalmente y fue suspendido recién en el minuto 72, cuando hinchas invadieron el campo en medio del caos que se vivía adentro y afuera del recinto.

Según medios locales, las víctimas fallecieron luego de ser aplastadas por un vehículo policial durante una avalancha provocada por el intento desesperado de cientos de personas por ingresar al estadio. La intervención de Carabineros, con carros lanza gases y camiones blindados, generó el pánico. Una de las rejas cayó y las víctimas quedaron atrapadas. Los testigos aseguran que fue un “zorrillo” —como se conoce popularmente al vehículo que lanza gases lacrimógenos— el que atropelló a los jóvenes.

La hermana de la joven fallecida, Bárbara Pérez, rompió el silencio y cuestionó el accionar de las fuerzas de seguridad. “Ella venía con entrada en mano, carnet y todo. No se iban a colar, como dicen”, declaró a la prensa visiblemente conmocionada. También denunció que Carabineros intentó responsabilizar a los amigos de la víctima, quienes fueron arrestados y tratados “como delincuentes”.

El ministro de Seguridad Pública de Chile, Luis Cordero, informó que el oficial que conducía el vehículo involucrado en el hecho fue formalmente imputado. No obstante, la familia de las víctimas y diversos sectores sociales reclaman respuestas más contundentes. “Le arrebataron el futuro a mi hermana. El conductor huyó y nadie nos ha contactado desde la Fiscalía”, denunció Bárbara.

Suspensión tardía y comunicado oficial

Pese a que la tragedia era conocida antes del inicio del partido, el encuentro entre Colo Colo y Fortaleza se jugó con normalidad hasta que la presión de los hinchas enardecidos, que invadieron el campo de juego, obligó a la suspensión del partido en el minuto 72.

Horas después, la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) emitió un comunicado en el que lamentó el fallecimiento de los hinchas y confirmó la cancelación definitiva del partido debido a la “falta de garantías de seguridad” por parte del club local y de las autoridades.

“La Dirección de Competiciones y Operaciones informa que, en función a la falta de garantías, dicho encuentro queda cancelado”, indicó el organismo. Además, se notificó que los hechos fueron derivados a los órganos judiciales internos de la CONMEBOL para determinar las sanciones correspondientes. La Comisión Disciplinaria evaluará también las acciones del club, la federación local y los cuerpos de seguridad.

Investigación en curso y posibles acciones legales

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) confirmó que está reuniendo información para evaluar acciones judiciales por la muerte de los dos jóvenes. “Estamos levantando antecedentes para conocer la verdad y determinar responsabilidades”, declaró Beatriz Contreras, jefa regional del INDH.

La tragedia reabre el debate sobre el manejo de la seguridad en los eventos masivos en Chile, y deja una dolorosa pregunta en el aire: ¿cómo puede un espectáculo deportivo terminar con vidas perdidas?

La justicia tendrá ahora la última palabra. Mientras tanto, el dolor de las familias, el clamor de los hinchas y la condena de la sociedad entera exigen una sola cosa: verdad y justicia.