Un título que tardó diez años en llegar
El Chelsea alzó por primera vez en su historia el trofeo del Mundial de Clubes de la FIFA al derrotar a Palmeiras por 2-1 en una final tan equilibrada como apasionante, disputada en Abu Dhabi. Diez años después de su dolorosa caída ante Corinthians en 2012, los Blues se quitaron la espina ante otro gigante brasileño, en una noche que mezcló revancha, drama, polémica y emociones hasta el último suspiro.
Dos equipos con cuentas pendientes
Ambos llegaban al duelo con historias de frustraciones en esta competencia. Chelsea, campeón de Europa en 2021, había caído en la final del Mundial de Clubes 2012. Palmeiras, por su parte, venía de una eliminación en semifinales en 2021 y de una derrota en la Copa Intercontinental 1999 ante el Manchester United.
Una final pareja y de alto vuelo
El partido se disputó en el Mohammed Bin Zayed Stadium, con mayoría de fanáticos brasileños en las gradas. Desde el inicio, fue un duelo dinámico, con transiciones rápidas y mucha tensión táctica. Chelsea se mostró más cómodo con la posesión, pero Palmeiras fue vertical y peligroso en sus contraataques.
El arquero Edouard Mendy, recientemente campeón de África con Senegal, volvió al arco tras la semifinal para darle solidez a los Blues. El técnico Thomas Tuchel, quien viajó a Emiratos tras superar el COVID-19, también hizo retoques claves en el once inicial, apostando por figuras como Mount, Kanté y Hudson-Odoi.
Del lado brasileño, el entrenador Abel Ferreira repitió la formación que venció a Al Ahly en semifinales. La apuesta por la continuidad buscaba darle solidez al juego colectivo.
Lukaku golpeó primero, Veiga respondió
El primer tiempo terminó igualado sin goles, aunque con acciones destacadas. Chelsea sufrió la baja de Mason Mount por lesión, y su lugar lo ocupó el creativo Christian Pulisic. En el segundo tiempo, a los 54 minutos, llegó el quiebre: Callum Hudson-Odoi desbordó por izquierda y envió un centro perfecto que Romelu Lukaku conectó de cabeza para el 1-0.
Palmeiras reaccionó rápido. A los 63, tras una mano de Thiago Silva detectada por el VAR, el árbitro australiano Chris Beath sancionó penal y Raphael Veiga lo transformó en el empate con categoría. Todo volvía a empezar.
VAR, drama y definición en la prórroga
Ya en tiempo extra, el Chelsea apretó el acelerador. Timo Werner estrelló un disparo en el travesaño y el desgaste físico empezó a notarse. El partido parecía encaminarse a los penales, pero a los 116 minutos, una nueva intervención del VAR detectó una mano en el área de Luan, zaguero de Palmeiras. El alemán Kai Havertz se hizo cargo del penal y no falló: 2-1.
Para cerrar una noche aciaga, Luan fue expulsado por una fuerte entrada sobre Havertz en los últimos segundos, tras otra revisión arbitral.
Presencias sudamericanas y sabor global
En Palmeiras jugaron todo el encuentro el uruguayo Joaquín Piquerez y el paraguayo Gustavo Gómez, capitán del equipo. El colombiano Eduard Atuesta ingresó en los instantes finales. Por el lado del Chelsea, Thiago Silva y Azpilicueta fueron titulares, mientras que Saúl Ñíguez tuvo minutos en el complemento.
Noticias relacionadas