El próximo sábado, a partir de las 14:00, Girona y Celta de Vigo se verán las caras en Montilivi en un duelo clave por LaLiga EA Sports. La Real Federación Española de Fútbol ha designado a Miguel Ángel Ortiz Arias como el árbitro principal del encuentro, una elección que no pasa desapercibida para el equipo celeste, dado su historial con este colegiado.
Ortiz Arias, de 39 años, afronta su cuarta temporada en la élite del arbitraje español. Sin embargo, su nombre ha sido protagonista en varias ocasiones por decisiones polémicas que han afectado al Celta, incluida la recordada expulsión de Óscar Mingueza, quien fue sancionado tras un enfrentamiento verbal con el árbitro en el que lo llamó “chulo”.
🏋️♂️ ENTRENAMENT PREVI AL GIRONA FC – RC CELTA
👀 Mira el vídeo sencer al nostre canal de YouTube!
— Girona FC (@GironaFC) February 28, 2025
Un historial poco alentador para el Celta con Ortiz Arias
El Celta de Vigo no ha tenido buenos resultados bajo la dirección de Ortiz Arias. En los 14 partidos que este árbitro ha dirigido al conjunto vigués, el balance es de solo 4 victorias, 6 empates y 4 derrotas, con un promedio de 1,28 puntos por encuentro.
Pero lo más preocupante para el equipo de Claudio Giráldez es su reciente rendimiento con este colegiado. En lo que va de la temporada, Ortiz Arias ha arbitrado tres partidos del Celta y en ninguno de ellos ha logrado la victoria:
- Empate ante el Betis en el Estadio Benito Villamarín.
- Derrota frente al Villarreal como visitante.
- Derrota contra el Athletic Club en Balaídos.
Además, los vigueses acumulan cinco encuentros sin ganar cuando Ortiz Arias está al mando, lo que genera cierta inquietud en la previa del choque ante Girona.
Bancátela, @franbeltran__ 🧉🇦🇷 pic.twitter.com/KHkAxY2XSz
— Celta (@RCCelta) February 28, 2025
Un arbitraje bajo la lupa en un partido clave
El nombramiento de Ortiz Arias como árbitro para este encuentro añade un condimento extra a un partido que ya de por sí será trascendental para ambos equipos. Girona y Celta llegan con la necesidad de sumar puntos, y cualquier decisión arbitral podría inclinar la balanza en un choque que se anticipa equilibrado.
Los vigueses esperan que, más allá de los antecedentes, el arbitraje sea justo y sin incidencias que puedan afectar el desarrollo del juego. Con la tensión acumulada por los resultados recientes y la importancia de cada punto en la recta final del campeonato, el protagonismo del colegiado no debería ser un factor determinante en el desenlace del encuentro.