Detrás del Benfica que debutará en el Mundial de Clubes 2025 ante Boca Juniors se encuentra una figura que conoce las entrañas del club y que, pese a los altibajos, ha sabido reinventarse. Bruno Lage, nacido en Setúbal en 1976, volvió a tomar las riendas del equipo portugués en septiembre de 2024, con el objetivo de devolverlo al primer plano internacional.
Aunque su trayectoria como futbolista fue efímera, su recorrido como entrenador ha sido una mezcla de formación, logros tempranos y decisiones difíciles. Hoy, con 49 años, encabeza un nuevo proyecto en Lisboa y será protagonista de un esperado duelo ante el Xeneize en suelo estadounidense.
El formador que se convirtió en estratega
Lage inició su camino en los banquillos dentro de las divisiones juveniles de Benfica, donde desarrolló una reputación como formador de talentos. Su trabajo en la cantera lo llevó a ser considerado para el primer equipo en la temporada 2018/19, cuando asumió como interino tras la salida de Rui Vitória.
Pero su impacto fue inmediato. En cuestión de días fue confirmado como entrenador oficial del plantel profesional y comenzó a dejar su huella, impulsando a jóvenes promesas como João Félix, a quien consolidó como figura internacional. Ese mismo año logró conquistar la Primeira Liga, en una muestra clara de su capacidad táctica y su visión a futuro.
Supercopa, tropiezos y una salida inevitable
La temporada siguiente comenzó con un golpe de autoridad: goleó 5-0 a Sporting CP en la Supercopa de Portugal, un resultado que pareció presagiar otra campaña exitosa. Sin embargo, el rendimiento del equipo fue de más a menos, y la presión de los resultados derivó en su salida en julio de 2020.
La pausa duró poco. Un año más tarde, Lage fue elegido por Wolverhampton Wanderers para continuar con la línea lusa implantada en el club inglés. En la Premier League, dirigió un total de 51 partidos, con 19 triunfos, 9 empates y 23 derrotas. Aunque mostró momentos de buen fútbol, su estadía finalizó tras un mal arranque en la temporada 2022/23.
Paso fugaz por Brasil y regreso al nido
Tras su experiencia en Inglaterra, Bruno Lage asumió un nuevo desafío en Botafogo, uno de los clubes más populares de Brasil. En julio de 2023, llegó a Río de Janeiro con expectativas renovadas, pero solo duró 15 partidos en el cargo, sin poder consolidar un proyecto a largo plazo.
El destino, sin embargo, le tenía guardada una nueva oportunidad: en septiembre de 2024 regresó al Benfica, en lo que significó el inicio de su segundo ciclo como entrenador del club. A diferencia del primero, este nuevo capítulo llegó con mayor madurez y con la chance de competir en un escenario global como el Mundial de Clubes de la FIFA.
Un líder en reconstrucción con hambre de revancha
Con la conquista de la Copa de la Liga de Portugal bajo el brazo y un plantel rejuvenecido que combina experiencia y proyección, Lage intentará guiar a Benfica a lo más alto del certamen internacional. Enfrente tendrá a Boca Juniors, un rival con historia, pasión y un estilo directo que podría poner a prueba la estructura táctica del portugués.
En el Hard Rock Stadium de Miami, el próximo 16 de junio, el técnico nacido en Setúbal buscará revalidar su visión futbolística, demostrar que las segundas oportunidades también pueden ser sinónimo de éxito, y que el Benfica puede volver a soñar en grande bajo su mando.
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