Ortiz Arias inició su trayectoria en el arbitraje muy joven, empezando a los 16 años en la Real Federación Madrileña de Fútbol y progresando de forma constante por las distintas categorías del fútbol español. Pasó cerca de una década dirigiendo en Segunda División B, con más de 140 partidos arbitrados en esa tercera categoría del fútbol nacional.
En 2019 fue promovido a la Segunda División, donde dirigió más de 60 encuentros en dos temporadas antes de alcanzar el nivel superior. Su debate en Primera División se produjo el 14 de agosto de 2021, cuando arbitró un partido entre CA Osasuna y RCD Espanyol que terminó sin goles, marcando el inicio de su carrera en la máxima categoría.
Desde su ascenso a LaLiga, Ortiz Arias ha acumulado una presencia significativa en la primera división española, con estadísticas que incluyen cientos de tarjetas amarillas y varias rojas en encuentros oficiales. También ha señalado múltiples penales, reflejo de su participación activa en decisiones de juego de alto impacto.
Más allá de las cifras, su trabajo ha sido reconocido con el Trofeo Guruceta como mejor árbitro de la Primera División en la temporada 2021‑22, un galardón que distingue el desempeño de jueces dentro del fútbol español.
Ortiz Arias pertenece al Comité de Árbitros de la Comunidad de Madrid, lo que subraya sus raíces dentro del sistema arbitral local y su proyección hacia la conducción de partidos de primer nivel en el contexto nacional.
Su carrera no ha estado exenta de controversias: en distintos encuentros ha sido objeto de críticas por decisiones complejas o interpretaciones personales del reglamento, episodios que han sido parte de su desarrollo profesional en la alta competencia.
La trayectoria de Miguel Ángel Ortiz Arias se caracteriza por un ascenso progresivo desde categorías regionales hasta la Primera División, reconocimiento oficial por su labor y una presencia estable en el calendario arbitral español, posición que lo sitúa entre los referís más habituales de LaLiga.