Raúl Asencio atraviesa un momento marcado por dos procesos judiciales diferentes que han tenido repercusión pública. El jugador del Real Madrid fue condenado en agosto por un delito contra la seguridad vial después de reconocer que conducía bajo los efectos del alcohol en Gran Canaria. Días después, el futbolista se pronunció públicamente tras ser absuelto en otro procedimiento relacionado con una acusación por revelación de secretos.

En el caso de alcoholemia, los hechos se remontan al 16 de agosto de 2026, cuando Asencio fue detenido en un control realizado por la Guardia Civil en la autopista GC-1, a la altura del kilómetro 37,5, en San Bartolomé de Tirajana, al sur de Gran Canaria.

El control se produjo aproximadamente a las 6:30 de la mañana. El futbolista conducía un Porsche Macan GTS y fue sometido a las pruebas de alcoholemia correspondientes.

El resultado fue positivo en las dos mediciones realizadas. En la primera prueba registró 0,90 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, mientras que en la segunda el resultado fue de 0,88 mg/l.

Al superar los 0,60 mg/l, el caso fue considerado un delito penal de acuerdo con el artículo 379.2 del Código Penal español. Asencio fue citado posteriormente para un juicio rápido.

El jugador reconoció los hechos durante el procedimiento judicial. Como consecuencia, se le impuso una multa de 14.400 euros, correspondiente a 120 euros diarios durante cuatro meses, además de la retirada del permiso de conducir durante ocho meses.

Tras realizarse los trámites correspondientes, fue el acompañante de Asencio quien se hizo cargo del vehículo, lo que permitió que ambos pudieran continuar su camino.

La condena se produjo en agosto y fue confirmada por la autoridad judicial al frente del órgano que dictó la sentencia, según la información publicada por AS.

Un episodio que el jugador reconoce y lamenta

El propio Asencio se refirió posteriormente al episodio de alcoholemia en un comunicado publicado después de conocerse su absolución en el otro procedimiento judicial.

El futbolista manifestó que está “profundamente arrepentido” por lo ocurrido y aseguró que asume plenamente su responsabilidad. También señaló que la experiencia le dejó un aprendizaje y afirmó que tiene claro que no volverá a ocurrir.

Su mensaje llegó en un momento en el que el defensa buscaba cerrar una etapa judicial que, según explicó, había sido complicada para él y su familia.

Sin embargo, resulta importante separar ambos asuntos. La absolución a la que hizo referencia Asencio corresponde al procedimiento por revelación de secretos, no a la condena por el delito contra la seguridad vial derivado del control de alcoholemia.

La absolución en otro proceso

En su comunicado, Asencio explicó que, después de un periodo prolongado de silencio y de respetar un proceso judicial en el que siempre confió, finalmente había sido absuelto en el caso de revelación de secretos.

El jugador sostuvo que durante esos meses tuvo que afrontar la publicación de informaciones y opiniones sobre su situación antes de que la Justicia se pronunciara. Aunque dijo respetar el trabajo de los medios de comunicación, también destacó las consecuencias que las informaciones pueden tener sobre las personas y sus familias.

Asencio agradeció el respaldo recibido de su familia, amigos, agente, abogados y de las personas que permanecieron a su lado durante el proceso. También dedicó palabras de agradecimiento al Real Madrid, club al que atribuyó haber mantenido su confianza y haberle permitido continuar trabajando y desarrollándose como futbolista.

El defensa aseguró que durante el proceso intentó mantenerse al margen de la polémica, concentrarse en su trabajo y seguir adelante. Tras conocer la resolución judicial favorable en ese caso, manifestó su intención de cerrar esa etapa y mirar hacia el futuro.

“Ahora me toca hablar a mí”

En la parte final de su comunicado, Asencio volvió a referirse específicamente al episodio de alcoholemia. El futbolista no negó los hechos y expresó públicamente su arrepentimiento.

Su mensaje refleja dos dimensiones diferentes de la situación judicial que ha rodeado al jugador: por un lado, una condena firme derivada de la conducción bajo los efectos del alcohol, que aceptó y por la que deberá cumplir las sanciones establecidas; por otro, una absolución en un proceso distinto por revelación de secretos.

El futbolista cerró su mensaje mirando hacia adelante y expresando su deseo de seguir trabajando y creciendo dentro del fútbol. También hizo referencia a una declaración de su entrenador y afirmó estar de acuerdo con la idea de demostrar su compromiso no solamente dentro del terreno de juego, sino también fuera de él.

Para Asencio, el desafío ahora pasa por dejar atrás ambos episodios y concentrarse nuevamente en su carrera con el Real Madrid, aunque las consecuencias legales de la condena por alcoholemia —la multa económica y la retirada temporal del permiso de conducir— forman parte de una situación que el propio jugador reconoció y asumió públicamente.