El Grupo K del Mundial 2026 cerró sus cortinas con un partido cargado de drama, tensión y pasajes históricos en la reedición de las llaves del “mata-mata”. En un duelo donde la victoria era el único camino a la supervivencia, la República Democrática del Congo sacó a relucir su casta guerrera para venir de atrás y derrotar 3-1 a Uzbekistán, desatando una fiesta monumental en el continente africano.
El libreto inicial, sin embargo, favoreció a los dirigidos por el italiano Fabio Cannavaro. Apenas al minuto 10 del encuentro, la gran estrella uzbeka Eldor Shomurodov aprovechó un parpadeo en la zaga conga para mandar el balón al fondo de las redes custodiadas por Lionel Mpasi, decretando el 1-0 parcial. Durante casi una hora de partido, el orden táctico de Uzbekistán maniató a los atacantes congoleños, haciendo soñar a la nación asiática con una clasificación histórica entre los mejores terceros.
El vendaval de los “Leopardos” en el complemento
La historia comenzó a cambiar drásticamente en la segunda mitad cuando el seleccionador del Congo, Sébastien Desabre, reajustó sus piezas y ordenó adelantar las líneas. La paridad llegó al minuto 69, momento en el que el estelar extremo del Brentford inglés, Yoane Wissa, asumió la responsabilidad desde el punto de penalti y definió con frialdad absoluta para clavar el 1-1.
El empate desmoronó anímicamente a Uzbekistán y envalentonó a los africanos. Al minuto 78, el recién ingresado Fiston Mayele aprovechó su frescura física para cazar un balón en el área y firmar una magistral remontada con el 2-1 que ponía a festejar a todo el banquillo. Ya en el tiempo de descuento (90+1′), con una escuadra uzbeka totalmente volcada en ataque de forma desesperada, Wissa apareció nuevamente para sellar su doblete personal con un contragolpe letal que puso el 3-1 definitivo en el marcador.
Cero puntos para Cannavaro y una cita de gala ante los ingleses
Con el silbatazo final del principal Felix Zwayer, la tragedia deportiva se consumó para Fabio Cannavaro. El Balón de Oro de 2006 cierra su primera experiencia mundialista en los banquillos firmando un rotundo fracaso: último lugar del sector con cero puntos, regresando a casa de forma prematura.
Por el contrario, la República Democrática del Congo avanza a los dieciseisavos de final como el mejor tercero del Grupo K al totalizar 4 unidades en tres partidos (escoltando a Colombia y Portugal). El premio a su coraje y valentía será jugar en el escenario más grande del planeta: se enfrentarán a la Selección de Inglaterra el próximo miércoles 1 de julio. Las llaves están trazadas y, en caso de que los “Leopardos” sigan frotando la lámpara y superen a los británicos, su rival en octavos de final saldrá del electrizante cruce entre México y Ecuador. ¡Arrancan las verdaderas finales!