José Mourinho afrontará este sábado su primer partido oficial en su segunda etapa como entrenador del Real Madrid. El estreno liguero ante el Espanyol llega, sin embargo, con un escenario condicionado por las bajas y con una convocatoria que deja una señal clara: La Fábrica tendrá espacio en el nuevo proyecto blanco.
El conjunto madridista llega al debut con siete ausencias. Seis jugadores continúan al margen por sus respectivos procesos de recuperación: Éder Militão, Rodrygo, Thiago Pitarch, Ferland Mendy, Raúl Asencio y Endrick. A ellos se suma Aurélien Tchouaméni, quien ya trabaja parcialmente con el grupo, pero todavía no está listo para regresar a la competición.
El centrocampista francés sí saltó al césped y completó trabajo junto a sus compañeros, pero Mourinho no quiere acelerar los plazos. “Tchouaméni está bien, pero tiene que hacerlo todos estos días para acelerar su proceso, ya que no está para jugar contra el Espanyol”, explicó el técnico.
La decisión tiene sentido dentro de un calendario que obligará al Madrid a disputar tres partidos de LaLiga en apenas ocho días. Con una temporada recién comenzada, el cuerpo técnico prefiere recuperar completamente a sus futbolistas antes que asumir riesgos innecesarios.
Endrick, otra baja para el estreno
Entre las ausencias destaca la de Endrick. El delantero brasileño arrastra, según explicó Mourinho, “una pequeña cosa muscular”, por lo que no podrá participar en el debut.
La baja reduce todavía más las alternativas ofensivas del entrenador portugués, que tendrá que comenzar su segunda etapa oficial con una plantilla que todavía no está completamente disponible.
Mourinho también destacó la diferencia de preparación entre sus jugadores. Algunos llegan al comienzo de la temporada con una carga importante de entrenamientos y partidos, mientras otros apenas han podido completar algunas sesiones.
“Obviamente que hay gente que tiene 36 entrenamientos y seis partidos; y otra que tiene cinco entrenamientos y un poco de un partido”, explicó.
Esa diferencia obligará al técnico a administrar cuidadosamente los minutos y las decisiones durante las primeras jornadas.
Mourinho mira hacia La Fábrica
La otra gran noticia de la convocatoria está en la presencia de Mario Rivas, Alexis Ciria y Cestero. Los tres jóvenes volverán a formar parte de la dinámica del primer equipo y estarán en el banquillo frente al Espanyol.
No se trata únicamente de una solución provocada por las lesiones. Mourinho quiere utilizar estas oportunidades para transmitir un mensaje al resto de los jugadores de las categorías inferiores.
“Voy a querer también motivar a los niños y hacerles entender que la puerta está abierta”, explicó el entrenador. “Esta semana les toca a estos tres y les tocará a muchos más”.
La declaración resulta especialmente significativa porque establece una relación directa entre el rendimiento de los jóvenes y sus posibilidades de llegar al primer equipo. Mourinho no plantea la cantera únicamente como un recurso de emergencia, sino como una fuente de jugadores que pueden recibir oportunidades si convencen al cuerpo técnico.
Para Rivas, Ciria y Cestero, la convocatoria representa precisamente eso: una primera posibilidad de acercarse al fútbol de máxima exigencia.
Una convocatoria marcada por las ausencias
La lista para el encuentro queda integrada por Courtois, Lunin y Sergio Mestre como porteros.
En defensa aparecen Huijsen, Trent, Konaté, Cucurella, Álvaro Carreras, Rüdiger, Dumfries y Mario Rivas.
El centro del campo estará representado por Bellingham, Camavinga, Valverde, Arda Güler, Bernardo, Cestero y Alexis Ciria.
Mientras que las opciones ofensivas son Vinícius Jr., Mbappé, C. Espí, Brahim y Yan Diomande.
Más allá de los nombres, el partido supondrá el primer momento en el que Mourinho tendrá que tomar decisiones competitivas después de la pretemporada. El propio entrenador anticipó que habrá jugadores que comiencen como titulares y otros que tendrán que asumir un lugar en el banquillo.
“Será la primera vez que el entrenador tiene que elegir y uno juega de inicio y le sienta bien. También será la primera vez que uno vaya al banquillo y se sienta frustrado”, señaló.
Esa gestión de las expectativas será uno de los primeros desafíos del portugués.
El estreno ante el Espanyol, por tanto, será mucho más que el inicio de una nueva temporada. Será el primer examen real de Mourinho, con una plantilla todavía incompleta, varios futbolistas importantes fuera de combate y tres canteranos esperando demostrar que la puerta que el entrenador ha prometido mantener abierta también puede conducir al terreno de juego.