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El conjunto blanco remontó un partido complicado y mantiene la lucha por LaLiga, pero las fragilidades defensivas y la falta de intensidad en ciertos momentos preocupan de cara a la vuelta de la semifinal copera ante la Real Sociedad.

Un partido con altibajos y un aviso para el futuro

El Real Madrid consiguió un trabajado triunfo ante el Leganés en el Santiago Bernabéu (3-2), en un encuentro que expuso tanto su capacidad de reacción como ciertas vulnerabilidades que pueden costarle caro en el tramo final de la temporada. A pesar de tomar la delantera con un penalti ejecutado magistralmente por Kylian Mbappé, el conjunto de Carlo Ancelotti se vio sorprendido por un rival que supo aprovechar los espacios y castigó con dos goles antes del descanso.

La remontada llegó con tantos de Jude Bellingham y un Mbappé decisivo en el tramo final, pero el duelo dejó claro que el equipo sigue cometiendo errores que pueden ser fatales en compromisos de mayor exigencia. Con la vuelta de la semifinal de Copa del Rey ante la Real Sociedad a la vuelta de la esquina, los merengues tienen poco margen para corregir fallos.

Ancelotti y su apuesta por la rotación

Con la vista puesta en la Copa del Rey y el exigente calendario que se avecina, Ancelotti optó por rotaciones significativas. Vinícius Jr., Rodrygo y Fede Valverde, recién llegados de sus compromisos internacionales, comenzaron en el banquillo, mientras que Arda Güler tuvo una oportunidad de inicio en Liga por primera vez desde diciembre.

Sin embargo, el joven turco no pudo trasladar a su club el buen rendimiento que mostró con su selección. Si bien provocó el penalti del primer gol, su participación fue discreta y terminó siendo reemplazado en la segunda mitad. Eduardo Camavinga, por su parte, tampoco convenció en el mediocampo, una situación que reabre el debate sobre el rol de Aurelien Tchouaméni como pieza clave en el equilibrio del equipo.

La fragilidad defensiva, un problema recurrente

Uno de los aspectos más preocupantes para el cuerpo técnico fue la falta de solidez en la zaga. Tanto Fran García como Lucas Vázquez cometieron errores que facilitaron los goles del Leganés, dejando en evidencia la necesidad de mejorar la concentración defensiva. Este aspecto será clave en la vuelta de la Copa del Rey, donde la Real Sociedad intentará explotar cualquier descuido para dar vuelta a la eliminatoria.

La polémica arbitral y un final con suspenso

El encuentro no estuvo exento de controversia. Una falta señalada sobre Rodrygo en el borde del área desató las protestas del Leganés, quienes consideraron que la acción no ameritaba infracción. De esa jugada nació el tercer gol del Real Madrid, con un Mbappé oportunista que aprovechó un error en la barrera rival para sellar el 3-2 definitivo.

Más allá de la polémica, el resultado permite a los blancos igualar en puntos al FC Barcelona en la lucha por el título, aunque con un partido más. El Atlético de Madrid, tras su empate ante el Espanyol, parece perder terreno en la pelea por LaLiga.

Un cierre de temporada exigente

El calendario no da respiro. Con 13 partidos confirmados hasta el final de la temporada y la posibilidad de jugar 17 si alcanzan las finales de Copa del Rey y Champions League, la planificación y la gestión del esfuerzo serán determinantes para Ancelotti y su plantilla.

El próximo desafío será el martes en el Santiago Bernabéu, donde el Real Madrid defenderá la ventaja mínima (0-1) obtenida en la ida ante la Real Sociedad. Un triunfo aseguraría su presencia en la final de Copa del Rey en La Cartuja, manteniendo viva la posibilidad del ansiado triplete. Sin embargo, si quiere alcanzar ese objetivo, el equipo deberá mejorar en aspectos clave que este partido ante el Leganés ha vuelto a poner en evidencia.