Lo que se vivió en la final de la Copa del Rey no fue fútbol, fue un naufragio en vivo y directo. El Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone, ese equipo que antes era un fortín donde no pasaba ni el aire, se convirtió en una pasarela para la Real Sociedad. Los donostiarras se llevaron el trofeo en los penaltis, pero la verdadera noticia es la fragilidad de cristal de un Atleti que da pena ver atrás.

Un “toque de queda” a los 14 segundos

¿Usted se imagina salir a una final y que a los 14 segundos ya le estén cantando un gol? Pues eso le pasó al equipo del Cholo. Ander Barrenetxea le ganó en el aire a Matteo Ruggeri como si estuviera jugando con un niño de primaria, ante la mirada de un Juan Musso que parecía estar buscando señal de Wi-Fi en lugar de proteger su portería.

Musso, que venía como el “héroe”, terminó siendo el villano con una salida a destiempo que le regaló un penalti a Gonçalo Guedes. Fue una noche de esas que en República Dominicana llamaríamos un “coro de errores”.

Los números de la vergüenza

El análisis es demoledor: esta es la segunda peor defensa en los 14 años de la era Simeone. El Atlético está encajando 1.24 goles por partido. ¡Una barbaridad para un equipo que se fundó sobre la base de no dejar pasar a nadie! Han pasado de dejar la portería a cero en el 61 % de sus juegos a un anémico 30 %.

Simeone mismo lo admitió con una frase que suena a derrota anticipada: “Estamos atacando mejor de lo que defendemos”. El problema es que, con 66 goles en contra esta temporada, no hay delantera en el mundo que pueda tapar tantas grietas.

¿El Arsenal los terminará de enterrar?

La polémica está en el aire. Si la Real Sociedad los puso a “pasar trabajo”, ¿qué les hará el Arsenal de Mikel Arteta en las semifinales de la Champions? Los ingleses son un bloque de cemento, mientras que el Atlético hoy es puro papel periódico mojado.

Para los fanáticos colchoneros en Quisqueya, la pregunta es obligatoria: ¿Es hora de que el Cholo cambie el chip o es que el “Cholismo” ya caducó? Si no arreglan los laterales y Musso no despierta, lo que viene en la Liga de Campeones será una “pela” histórica. ¡Preparen el pañuelo, que este Atleti llora solo!