La tensión en el Toronto Stadium (BMO Field) se sentía en el aire desde antes del silbatazo inicial. El drama para Senegal comenzó en la entrada en calor, cuando su mediocampista de 22 años, Lamine Camara, sufrió una lesión que lo obligó a abandonar el césped entre lágrimas. Pese al golpe anímico, los africanos salieron con el cuchillo entre los dientes y pegaron primero apenas al minuto 4, gracias a un certero remate de cabeza de Abdoulaye Seck tras un tiro de esquina.
El destino del partido se selló definitivamente al minuto 12. El defensor iraquí Rebin Sulaka cometió un agarrón flagrante que el árbitro inglés Anthony Taylor, tras revisar el VAR, interpretó como una infracción de último hombre. Irak se quedó con diez jugadores y el planteamiento del técnico Graham Arnold se desmoronó por completo, permitiendo que la escuadra liderada por Sadio Mané manejara los hilos a su antojo.
La sinfonía de Pape Gueye e Ismaïla Sarr
Obligados a conseguir una ventaja abultada para revertir su balance negativo tras las caídas ante Francia y Noruega, los senegaleses salieron a demoler en la segunda mitad. Al minuto 55, Ismaïla Sarr aprovechó la superioridad numérica para empujar el 2-0 y desatar la tranquilidad en el banquillo.
Posteriormente, llegó el show personal de Pape Gueye. Al minuto 58, el centrocampista sacó un brutal zurdazo desde fuera del área que se clavó en las redes para el 3-0. No conforme con esa obra de arte, al 71′ volvió a aparecer en el área para prender una pelota picando y colocarla en el ángulo con otra zurda de oro. La manita definitiva llegó al minuto 90 por cortesía de Ndiaye, quien selló el 5-0 definitivo con un remate letal de media distancia que dejó sin opciones al arquero suplente Jalal Hassan.
El panorama para los dieciseisavos de final
Con esta contundente victoria, Senegal finaliza la fase de grupos en el tercer lugar del Grupo I con 3 puntos y una crucial diferencia de goles de +2. Los dirigidos por Pape Thiaw logran limpiar la mala imagen de las primeras jornadas y se colocan de momento en una posición muy expectante dentro de la tabla de los ocho mejores terceros del torneo.
Por su parte, la selección de Irak se despide de la Copa del Mundo de Norteamérica con las manos vacías, encajando tres derrotas consecutivas y ratificando la enorme distancia que aún los separa de la élite futbolística mundial. Senegal ahora deberá esperar el cierre de los demás grupos para certificar su boleto por la ventana a los dieciseisavos de final.