El encuentro, que definía el destino del Grupo A, se vivió con una tensión absoluta. Aunque los coreanos intentaron imponer condiciones mediante la posesión, fueron los africanos quienes transformaron cada contragolpe en una amenaza de gol. Tras una primera parte donde el arquero asiático se lució con una doble atajada milagrosa, el marcador se mantuvo 0-0 ante la desesperación de los aficionados.
La recompensa a la insistencia llegó al minuto 62. En una jugada de pura jerarquía individual, Thapelo Maseko recibió el balón por la banda, recortó hacia el centro para perfilarse y sacó un zurdazo clínico, imposible para el guardameta, que se incrustó pegado al poste.
Un premio al esfuerzo y una cita con la historia
El resultado final, sumado a la derrota de Chequia ante México en el otro frente del sector, terminó por abrirle de par en par las puertas de la gloria a Sudáfrica. Los dirigidos por el cuerpo técnico sudafricano no solo consiguieron la victoria por la mínima, sino que lograron consolidarse como los dueños del segundo puesto del Grupo A.
Con el pitazo final en Monterrey, se confirmó lo que muchos catalogan como una de las grandes sorpresas del torneo: Sudáfrica está en dieciseisavos. Su camino no será sencillo, ya que el destino los ha puesto frente a frente contra uno de los grandes animadores del torneo y anfitrión: Canadá.
Ambos combinados se verán las caras este próximo domingo 28 de junio en el Estadio de Los Ángeles, en un duelo que promete ser uno de los más atractivos del inicio de la fase de eliminación directa.