James Tavernier no se anduvo con rodeos en la antesala del decisivo cruce de vuelta entre Rangers y Athletic Club por los cuartos de final de la UEFA Europa League. El lateral inglés, voz de mando del conjunto escocés, dejó claro que la ambición de su equipo va mucho más allá de esta eliminatoria. En su visita al estadio San Mamés, donde se jugará la final del certamen el próximo 21 de mayo, lanzó un mensaje directo: quieren volver, pero como protagonistas del partido decisivo.
Un deseo firme: volver a “La Catedral” por todo
Tavernier no ocultó su admiración por el escenario que albergará la revancha en Bilbao. “Es un estadio impresionante, precioso, con una atmósfera especial. Lo acabo de conocer y ya estamos motivados. Pero no queremos que esta sea nuestra última vez aquí. El objetivo es regresar a San Mamés, pero para disputar la final”, afirmó el futbolista inglés en rueda de prensa.
Consciente del peso histórico del rival y del contexto, el defensor destacó el papel del Athletic en el torneo, aunque no se achicó: “Sabemos que ellos son uno de los favoritos para ganar esta Europa League, pero nosotros también tenemos lo nuestro. Vamos a estar a la altura del desafío”.
— Alejandro Sanchez (@SopaDecuis) April 17, 2025
Un vestuario con fe, pese a las adversidades
El empate en la ida dejó al Rangers con sensaciones positivas, a pesar de haber jugado en inferioridad numérica durante la mayor parte del encuentro. “Lo hicimos muy bien con diez, e incluso con nueve jugadores. Esta es una gran oportunidad para nosotros. Ahora necesitamos repetir ese esfuerzo, pero manteniéndonos con once en el campo”, remarcó Tavernier.
Para el capitán de los escoceses, la clave del partido estará en la disciplina y la capacidad de frenar el juego ofensivo del conjunto bilbaíno. “Será vital limitar las opciones del Athletic. Sabemos que tienen jugadores peligrosos, pero si nos mantenemos sólidos y atentos, tendremos nuestras chances”, explicó.
La fórmula: unidad, actitud y energía europea
Tavernier también apeló a la memoria reciente del equipo. En 2022, el Rangers alcanzó la final de esta misma competición, cayendo por penales ante el Eintracht Frankfurt. “En aquella ocasión llegamos lejos porque jugamos como un verdadero equipo. Esa es nuestra esencia, lo que nos define. Vamos a darlo todo, como siempre. Iremos a tope, junto a nuestra gente. Hay mucha fe en el vestuario y estamos convencidos de que podemos competir contra cualquiera”, sentenció.
El lateral derecho concluyó su intervención reforzando el mensaje de concentración y esfuerzo colectivo: “La atención a los detalles será clave. Tenemos que estar enfocados desde el primer minuto. Si hacemos las cosas bien, todo es posible”.
Una promesa con destino europeo
El testimonio de Tavernier no solo refleja confianza, sino también una promesa: el Rangers no viajará a Bilbao a cumplir, sino a competir. El sueño de regresar a San Mamés el 21 de mayo, esta vez como finalistas, está más vivo que nunca en el corazón del vestuario escocés. Y con un líder como él al frente, la ambición se convierte en combustible para la batalla.
Todo está listo. Las palabras ya fueron dichas. Ahora solo falta que el césped de San Mamés dicte su veredicto.