La mayor fiesta azteca se tiñe de tragedia. El júbilo desbordante y las escenas de romance entre la Selección de México y su afición se transformaron en una auténtica pesadilla urbana durante las primeras horas de este miércoles 1 de julio. Lo que comenzó como un carnaval histórico para conmemorar el primer triunfo del Tri en una fase de eliminación directa en una Copa del Mundo desde 1986, concluyó con un lamentable saldo de tres personas muertas tras registrarse una serie de tumultos y aglomeraciones extremas en el corazón de la capital mexicana.

De acuerdo con estimaciones oficiales proporcionadas por las dependencias de vialidad del gobierno local, más de un millón de personas se movilizaron de forma simultánea hacia las inmediaciones del emblemático monumento del Ángel de la Independencia y la avenida Paseo de la Reforma inmediatamente después del pitazo final que certificó el 2-0 sobre Ecuador. La marea humana colapsó por completo los accesos peatonales y las arterias aledañas de las calles Hamburgo y Lancaster, provocando embudos humanos y apreturas extremas que rápidamente derivaron en emergencias respiratorias severas ante la mirada desolada de los cuerpos de rescate.

Reporte médico y las víctimas del colapso humano

La Secretaría de Salud de la Ciudad de México y los servicios de emergencia médica (ERUM) confirmaron que sus unidades atendieron a múltiples ciudadanos en estado de inconsciencia sobre el asfalto. A pesar de los denodados e inmediatos esfuerzos de reanimación cardiopulmonar avanzada aplicados en los distintos cuadrantes de la zona, los paramédicos no pudieron salvarles la vida.

Las autoridades sanitarias precisaron de manera oficial el balance fatal de la madrugada: una joven de apenas 19 años de edad y un hombre de 44 años perdieron la vida de forma instantánea en la vía pública a causa de asfixia por sumersión en masa (sofocación). Horas más tarde, la dependencia confirmó el deceso de una tercera víctima, una mujer de 48 años de edad, quien fue rescatada con signos vitales mínimos en una de las banquetas adyacentes pero lamentablemente falleció tras ser ingresada de urgencia en un hospital cercano debido a las severas secuelas de la falta de oxígeno.

Clara Brugada exige responsabilidad a la fanaticada

Ante la conmoción nacional, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, recurrió a sus plataformas digitales oficiales en las primeras horas de la mañana para expresar sus más profundas condolencias y decretar el apoyo estatal absoluto para los deudos:

“Los equipos de emergencia de la Ciudad de México atendieron de inmediato el reporte de tres personas inconscientes en distintos puntos cercanos a Paseo de la Reforma. Se activaron todos los protocolos médicos; sin embargo, tristemente, perdieron la vida. Con el corazón en la mano, envío mi más sincero pésame a sus seres queridos. Reiteramos el llamado a celebrar siempre con responsabilidad, cuidado y empatía”, externó la mandataria.

El amargo acontecimiento ha inyectado una fuerte dosis de sobriedad y ha encendido los debates sobre las medidas de logística masiva de cara a los octavos de final. Con México instalado formalmente en la ronda de los 16 mejores del planeta esperando por el ganador de la llave entre Inglaterra y la República Democrática del Congo, la FIFA y las autoridades locales se verán obligadas a redoblar de forma drástica los cordones de seguridad y los Fan Fest públicos para el choque del próximo domingo 5 de julio, buscando asegurar que la pasión del fútbol no vuelva a cobrarse vidas inocentes en las calles de la patria.