El presidente de Estados Unidos reaccionó a los precios de las entradas del Mundial 2026 en una entrevista con el New York Post. Infantino defiende los precios argumentando que el 25% de los boletos de fase de grupos cuestan menos de $300.
Los precios de las entradas del Mundial 2026 ya generaron polémica en todo el mundo. Ahora, el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se sumó al debate — y su postura sorprendió a más de uno.
En una entrevista exclusiva con el New York Post, Trump fue consultado sobre el costo de asistir al partido inaugural de Estados Unidos contra Paraguay en el SoFi Stadium de Los Ángeles, donde la entrada más barata en las tres categorías principales de la FIFA cuesta $1,120. La respuesta del presidente fue directa y sin rodeos:
“No sabía ese número. Ciertamente me gustaría estar ahí, pero tampoco lo pagaría, para ser honesto. Si la gente de Queens y Brooklyn y todas las personas que aman a Donald Trump no pueden ir, me decepcionaría. Pero al mismo tiempo, es un éxito increíble. Me gustaría que la gente que votó por mí pudiera ir.”
El hombre que co-organiza el torneo no pagaría la entrada
La ironía del momento no pasa desapercibida. Trump ha sido uno de los principales promotores del Mundial 2026 en suelo estadounidense — el torneo que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá a partir del 11 de junio. Y sin embargo, reconoce públicamente que él mismo no pagaría el precio de entrada.
Una declaración que, viniendo del presidente del país anfitrión, añade presión sobre la FIFA para reconsiderar su política de precios — o al menos su comunicación sobre ella.
Infantino defiende los precios: “El 25% cuesta menos de $300”
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no tardó en responder a las críticas. En su aparición en la Conferencia Global del Instituto Milken en Beverly Hills, el dirigente suizo intentó matizar el debate:
“En realidad, el 25% de las entradas de la fase de grupos están disponibles por menos de $300. En Estados Unidos no puedes asistir a un partido universitario, mucho menos a un evento profesional de primer nivel, por menos de $300. Y esto es el Mundial.”
Un argumento que tiene cierta lógica en el contexto del mercado deportivo estadounidense, pero que no convence a quienes ven en los precios del Mundial una barrera de acceso para los fanáticos de clase media y trabajadora — precisamente el público al que Trump dice querer proteger.
El contexto: un torneo con múltiples barreras
Los precios de las entradas no son la única preocupación alrededor del Mundial 2026 en Estados Unidos. Las restricciones de visa y la presencia de agentes de ICE cerca de los estadios han generado debate sobre quién podrá realmente asistir al torneo — especialmente para fanáticos de países latinoamericanos y del Caribe que forman una parte importante de la audiencia del fútbol en suelo norteamericano.
La combinación de precios elevados, restricciones migratorias y un mercado de reventa descontrolado — donde algunas entradas para la final aparecen a casi $33,000 — pinta un panorama donde el Mundial más grande de la historia podría ser también el menos accesible para el fanático promedio.
El partido que Trump no pagaría
El debut de Estados Unidos contra Paraguay es el 12 de junio en el SoFi Stadium de Inglewood, California. Las entradas en las categorías principales de la FIFA están listadas en $2,735, $1,940 y $1,120.
Trump dijo que le gustaría estar ahí. Pero que no pagaría eso.
Cuando el presidente del país anfitrión dice que los precios son demasiado altos, algo no está funcionando bien en la ecuación.