El parqué del Mundial 2026 ha sido testigo de la página más gloriosa e impactante en lo que va del certamen veraniego. En el césped del Kansas City Stadium —feudo emblemático del quarterback Patrick Mahomes—, la Selección de Argentina inició con letras de oro la defensa de su corona ecuménica al golear por 3-0 a su similar de Argelia, bajo la conducción arbitral del polaco Szymon Marciniak. Las pizarras de Lionel Scaloni funcionaron a las mil maravillas gracias a una fisonomía de juego tiranizada por un Lionel Messi indomable, quien trituró los indicadores estadísticos en una sola noche.
La adrenalina se activó apenas al minuto 5, cuando el “Toro” Lautaro Martínez —flamante capocannoniere de la Serie A de Italia con el Inter de Milán— habilitó de espaldas a Messi para una definición sutil ante la salida del arquero Luca Zidane, el hijo de la leyenda francesa; sin embargo, la jugada fue anulada por fuera de juego. Argelia intentó aprovechar de inmediato la parálisis y metió un susto cuando Ibrahim Maza (Bayer Leverkusen) filtró un balón quirúrgico para que Farès Chaïbi (Eintracht Frankfurt) batiera a Emiliano “Dibu” Martínez, pero el VAR manejado por Kwiatkowski sopló contracorriente y dictó un milimétrico fuera de juego.
El berrinche del gol anulado espoleó al capitán argentino, quien al minuto 17 sacó un zurdazo paranormal desde fuera del área perimetral para colgar la pelota en el ángulo superior izquierdo del marco del hijo de “Zizou”, decretando un soberbio 1-0 que hizo rugir las gradas norteamericanas.
El “Dibu” blindó el arco antes del recital definitivo
Los “Zorros del Desierto” no se amedrentaron y pusieron a temblar la valla albiceleste antes de marcharse a los vestuarios. Al minuto 41, Chaïbi aprovechó un descuido en la cobertura de Cristian “Cuti” Romero para sacar un remate cruzado que obligó al “Dibu” Martínez (Aston Villa) a tapar su propio palo con reflejos de gala, desafiando las molestias de su conocida lesión. Segundos después, Anis Hadj Moussa (Feyenoord) desbordó por la banda derecha y sacó un metrallazo que Lisandro Martínez (Manchester United) logró desviar in extremis para preservar el balance utilitario en el descanso.
En el complemento, la sociedad del Inter Miami se activó en el parqué cuando Rodrigo De Paul recuperó un esférico y sirvió para Messi, cuyo disparo se marchó sumamente desviado. La fisonomía del encuentro se decantó de forma definitiva al minuto 60: Alexis Mac Allister (Liverpool) sacó un disparo potente que Luca Zidane rechazó de manera defectuosa hacia el centro, dejando la pelota viva para que Messi simplemente la empujara a las redes, firmando el 2-0 e igualando momentáneamente a Ronaldo Nazário en las planillas oficiales.
Minuto 76: La cita con la historia y el olimpo de la FIFA
El momento cumbre y de pura psicosis competitiva para la edición digital llegó al minuto 76. Tras recibir el balón en la zona de la media luna, Messi desenfundó otro latigazo impecable de pierna izquierda que batió por tercera vez la estirpe de Zidane, sellando su histórico hat-trick y desatando el carnaval absoluto en Kansas City. Con este zarpazo de gala, el astro de Rosario igualó formalmente el récord del alemán Miroslav Klose como el máximo artillero en la fisonomía de las Copas del Mundo.
Máximos anotadores en la historia de los Mundiales
- Miroslav Klose (Alemania): 16 goles
- Lionel Messi (Argentina): 16 goles
- Ronaldo Nazário (Brasil): 15 goles
- Gerd Müller (Alemania): 14 goles
- Kylian Mbappé (Francia): 14 goles
- Just Fontaine (Francia): 13 goles
- Pelé (Brasil): 12 goles
Con este arranque perfecto de 3 puntos en su billetera, Argentina manda un mensaje contundente a las pizarras de las potencias emergentes en el certamen, dejando claro que el rey del fútbol mundial está listo para retener su trono en los emparrillados norteamericanos.