El parqué del Mundial 2026 sigue arrojando balances de máxima intensidad en su fecha inaugural. En el césped del estadio MetLife de Nueva Jersey —rotulado de forma corporativa como el estadio Nueva York para el certamen—, la Selección de Francia ratificó su cartel de nueva máxima favorita en las pizarras internacionales al doblegar por 3-1 a un rocoso y atrevido combinado de Senegal. Los dirigidos por Didier Deschamps tuvieron que apelar a su fisonomía de campeones para desenredar un partido que amagó con berrinches en los tramos iniciales.
Durante la primera etapa, el libreto utilitario estuvo sumamente nivelado. Senegal no se amedrentó ante las estrellas europeas y plantó cara contracorriente con un juego físico y transiciones supersónicas. Al minuto 24, el atacante Nicolas Jackson desató la psicosis en el banquillo galo tras sacar un tremendo latigazo que se estrelló violentamente en el poste de un batido Mike Maignan. La respuesta africana no se quedó ahí; en las postrimerías de la primera parte, Ismaïla Sarr levantó de sus asientos a los fanáticos al tirarle un caño de gala al defensor Theo Hernández, sellando un primer tiempo sin goles pero cargado de emociones.
El despertar de “Donatello” y el carnaval del complemento
Al reanudarse las acciones en los segundos 45 minutos, Francia ajustó sus líneas perimetrales en los despachos y empezó a tiranizar la tenencia de la pelota de la mano de un brillante Michael Olise. La polémica se encendió temprano cuando el principal Alireza Faghani acudió al VAR para revisar un posible penal a favor de los europeos, decretando reglamentariamente la anulación de la infracción tras revisar las pantallas. Sin embargo, la parálisis no duró mucho: al minuto 20 del segundo bloque, Kylian Mbappé frotó la lámpara y sacó un disparo quirúrgico para estampar el 1-0 en los tableros.
Con la ventaja a favor, Deschamps movió sus fichas y mandó a la duela a Bradley Barcola en lugar de Ousmane Dembélé, un cambio que rindió dividendos utilitarios inmediatos. Al minuto 36, el propio Barcola aprovechó un despiste en la retaguardia de los “Leones de la Teranga” para poner las pizarras 2-0.
El cierre del compromiso se transformó en un auténtico final cardíaco. En el minuto 49, el ingresado juvenil senegalés Ibrahim Mbaye batió las redes de Francia para recortar distancias con el 2-1 y sembrar el drama en las gradas. No obstante, en la siguiente posesión de juego (50′), Mbappé apareció con su fisonomía indomable para firmar su doblete de la tarde y sellar el definitivo 3-1, dándole la tranquilidad total a la directiva francesa.
Las estadísticas limpias del encuentro en Nueva Jersey
- Posesión del esférico: Francia 48% contra Senegal 52%
- Tiros directos al arco: Francia 4 contra Senegal 3
- Faltas e infracciones cometidas: Francia 8 contra Senegal 12
- Pases correctos completados: Francia 412 contra Senegal 324
- Tarjetas amarillas acumuladas: Francia 0 contra Senegal 0
- Tiros de esquina ejecutados: Francia 5 contra Senegal 4
Con este balance en sus alforjas, Francia asume el liderato de las operaciones en el Grupo I junto a la escuadra de Noruega, configurando un choque de titanes para las jornadas venideras. Senegal, a pesar del bache en los indicadores, demostró argumentos suficientes para mantenerse con vida en los pronósticos de clasificación y buscará reestructurar su estrategia táctica de cara a su próximo examen utilitario en las canchas estadounidenses.