Wyndham Clark volvió a demostrar que, al menos en 2026, las preferencias del público tienen poco que ver con su capacidad para ganar. El estadounidense se impuso en el BMW Championship y consiguió su tercera victoria de la temporada en el PGA Tour, consolidando un año que, pese a haber transcurrido con menos ruido del esperado, ya puede considerarse entre los mejores de su carrera.

El triunfo tuvo además un componente especial porque Clark tuvo que soportar nuevamente la presión de un público que no ocultó su preferencia por otros jugadores. El ambiente volvió a recordarle que su relación con los aficionados no atraviesa precisamente su mejor momento. Sin embargo, el estadounidense respondió de la manera que mejor conoce: con su juego.

Clark comenzó la jornada final del BMW Championship con una ventaja de cinco golpes, una diferencia que parecía ofrecerle un margen considerable para afrontar los últimos 18 hoyos. Pero la tranquilidad desapareció cuando Rory McIlroy protagonizó una reacción durante los últimos nueve hoyos y consiguió acercarse en el marcador.

La remontada de McIlroy, además, encendió al público. Los aficionados comenzaron a respaldar al norirlandés y Clark pasó de tener una cómoda ventaja a verse obligado a competir bajo una presión mucho mayor de la prevista.

Fue entonces cuando apareció nuevamente su capacidad para cerrar los torneos.

En lugar de ceder ante el empuje de McIlroy y el ambiente adverso, Clark reaccionó de manera contundente. Firmó birdies en sus tres últimos hoyos, una secuencia decisiva que le permitió terminar con 17 golpes bajo par y quedarse con el campeonato.

Su ventaja final fue de tres golpes sobre Patrick Cantlay, que terminó como su principal perseguidor.

El resultado adquiere todavía más importancia cuando se observa el contexto de la temporada. Clark no solamente ha ganado tres torneos en 2026, sino que esas victorias incluyen un major y ahora un evento de los playoffs del PGA Tour. Es decir, sus resultados no se limitan a triunfos de menor relevancia: ha sido capaz de imponerse en escenarios de máxima exigencia.

Una relación complicada con el público

El triunfo también volvió a poner sobre la mesa una característica que ha acompañado a Clark durante buena parte de la temporada: su complicada relación con los aficionados.

Durante el BMW Championship, el estadounidense llegó a escuchar celebraciones del público después de algunos de sus errores. Lejos de ser un episodio aislado, la situación recuerda lo ocurrido en el U.S. Open, donde algunos espectadores llegaron a abuchearlo abiertamente mientras compartía grupo con Scottie Scheffler.

Ese ambiente convirtió la victoria en una prueba adicional de carácter. Clark no necesitó tener al público de su lado para mantener la concentración y cerrar el torneo con una actuación espectacular en los hoyos finales.

La controversia tampoco estuvo ausente durante la última jornada. En el hoyo 14, Clark realizó varios swings de práctica alrededor de su bola, situada en una zona de rough espeso. Algunas personas consideraron que esos movimientos pudieron haber mejorado su posición, lo que generó dudas sobre si había existido una posible infracción.

Sin embargo, los oficiales no le impusieron ninguna penalización y Clark negó haber hecho algo incorrecto.

Más allá de esa discusión, el resultado deportivo es difícil de cuestionar. Clark llegó al final del torneo con la presión de un perseguidor como McIlroy, un público que no estaba necesariamente de su lado y una ventaja que había comenzado a reducirse. Su respuesta fue producir tres birdies consecutivos para sentenciar el campeonato.

El BMW Championship, por tanto, termina reforzando una tendencia que ya resulta difícil de ignorar: Wyndham Clark está ganando incluso cuando el entorno no parece estar preparado para celebrar sus victorias.

Puede no ser el favorito de los aficionados, pero los resultados hablan por él. Tres triunfos en una misma temporada, entre ellos un major y un torneo de playoffs, convierten su 2026 en una campaña de enorme relevancia.

Y después de lo ocurrido en el BMW Championship, queda una conclusión evidente: mientras el público puede elegir a quién apoyar, Clark sigue teniendo la última palabra con el resultado.